sábado, 23 de abril de 2011

Die Waffen SS in Fronteinsatz!

Muy buena marcha de la SS
HEIL HITLER!

El Despertar Iniciático

Traigo un texto del Maestro para compartirlos con la camaraderia:


EL DESPERTAR INICIATICO
Por Karl Gottman

Has estado buscando algo toda tu vida…
lo intuyes, lo sientes ahí en lo profundo de tu mente,
en lo profundo de tu corazón, pero no sabes que es…

Algo muy importante te han ocultado,
es algo que esta muy dentro tuyo…
es tu esencia Real y la esencia Real del Mundo.
Toda esencia Real, es también una esencia Sagrada.

Te han negado y ocultado aquello que te une a lo
Superior, aquello que te une a lo Sagrado, aquello
que sin saberlo siempre has buscado.

Eso que buscas ha estado ahí desde tiempos
Inmemoriales. Ahora mismo esta aquí, pero
no lo puedes ver, porque nadie te ha enseñado a Ver.
Un manantial profundo corre por tu sangre…

Has buscado y te han dado pociones venenosas
para subyugar, desviar y neutralizar tu búsqueda.
Pociones para dormir, para entretener, para distraer,
pociones para soñar bien lejos de aquello que es Real.

Pociones que vienen del mundo, pociones que
vienen del hombre, todas quieren lograr que tu vida
pierda el propósito primordial para la que fue concebida.
Todas quieren lograr que tú vivas en una Ilusión.

Un Mundo de Ilusión se ha tejido a tu alrededor para
que no veas lo que hay en ti y lo que esta en frente de ti.
Es un Gran Laberinto donde todos son esclavos.

Tú no sabes como desenredar esta trama porque
no ves siquiera la red, porque no sabes siquiera
cuan enredado estas tú mismo en ella.

Las cadenas más pesadas y las que sujetan con más
fuerza son aquellas que no pueden ver tus ojos.
Son cadenas que no conoces y han estado frente a ti.

Si has vivido toda tu vida en una Ilusión, tu
vida no es Real, nadie te lo ha dicho aún:
eres un esclavo. Y así te pregunto ¿Cómo puede
liberarse aquel que se cree libre sin serlo?

Tú estas aquí por algo, por algo has venido a mí.
Ahora tienes la posibilidad que siempre te
han negado: la posibilidad de Conocer la Realidad
Solo Conocer el Mundo Real puedo yo ofrecerte.

Tú eliges... como siempre, tú eliges. Decide, o seguir tu
dulce y tierno caminar por el “mundo libre” creyendo lo que
quieras o elegir conocer una Verdad que estaba oculta a tus
ojos y que tú mismo puedes comprobar.

Solo aquel de espíritu heroico puede dominar y superar
con su propia voluntad todo aquello que es una Ilusión.
Solo el aventurero esta dispuesto a explorar
y conquistar nuevas tierras, nuevos mundos.

Pero ten cuidado, este es un viaje de ida.
Muchos de los lugares que te mostraré no te gustarán.
Siempre habrá algo débil en ti que busca lo cómodo,
lo dulce, lo placentero, lo blando, y lo fácil.

En este Mundo Real que te enseñaré, caminarás
sobre las brasas, y el alimento será amargo.
Tu paladar acostumbrado a las mieles ilusorias,
siempre pedirá volver al viejo gusto, a la vieja ilusión.

Pero al final cuando conozcas este Mundo Real
descubrirás que lo amargo puede ser lo
más sabroso, porque sabrás que en este Mundo
tú eres realmente libre y creador.

Un fuerte viento quiere voltearte e impedir que sigas
adelante ¿Serás lo suficientemente fuerte para
resistir durante el largo, angosto y escabroso camino?
Solo en tu interior se encuentra esta respuesta.

Yo te muestro la más pequeña de las puertas, aquella
que pocos vienen a tocar. Yo te muestro la más
tenebrosa de las puertas, aquella que pocos se animan
a cruzar. Yo te muestro cual es la puerta, Tú eliges pasar.

jueves, 21 de abril de 2011

Sionismo americano

¿En realidad existe un lobby sionista en los Estados Unidos o ya éste dejó de serlo para insertarse como parte de la estructura de poder que dirige el imperio?.
ESTADOS UNIDOS BAJO EL DOMINIO DEL PODER SIONISTA

No es lo mismo un “lobby”, que por muy poderoso que sea se supone existe para influir o hacer labor de cabildeo desde fuera, que formar parte del propio poder. El “lobby”, representado fundamentalmente por el American Israeli Public Affairs Committee (AIPAC), puede seguir existiendo como mecanismo de relaciones públicas, pero es solamente parte del juego.

Y hablo de sionismo, no de judaísmo, pues aunque los dirigentes de Israel tratan de identificar los dos términos como si hablaran de lo mismo, para mí está claro que el primero expresa una categoría política y el segundo una condición religiosa. Hay judíos, que son antisionistas.

Por estos días se discute también la exigencia de los gobernantes de Tel Aviv para que los palestinos y los árabes reconozcan la condición de Israel como “Estado confesional judío”, lo que conllevaría la exclusión o desconocimiento de un 20% de su población que está compuesta por palestinos que profesan la religión musulmana o cristiana. La exigencia sionista puede estar dirigida a que se acepte una futura expulsión de esta población árabe como culminación de las operaciones de “limpieza étnica y religiosa”, que vienen practicando desde hace más de medio siglo para dejar

un “Estado puro”. Ya hace años la Organización de las Naciones Unidas había declarado, con razón, que el sionismo era una forma de racismo.
Hasta los años cuarenta, los sionistas habían mantenido vínculos privilegiados con los británicos, que fueron los que propiciaron en 1917, con objetivos colonialistas, la constitución de un “Hogar Nacional” para el pueblo judío en Palestina, una tierra que no les pertenecía.

Este fue el antecedente directo de la creación en 1948, del Estado de Israel. Pero desde 1942, cuando la Agencia Judía dio a conocer el Programa de Biltmore, se venía produciendo un traslado de los intereses sionistas hacia los Estados Unidos y el centro de actividad de sus organizaciones pasó de Londres a Nueva York. Decenas de miles de judíos alemanes y europeos que habían emigrado a Estados Unidos huyendo del fascismo, estaban escalando posiciones en los medios masivos, en las actividades culturales y en los estamentos científicos y financieros. Igualmente comenzaron a introducirse en posiciones políticas influyentes. Ya en 1944, se consideraba que contaban con el apoyo de 77 senadores y 318 representantes en el Congreso.


Desde esa época, aunque hubo altos y bajos en el apoyo y el compromiso de los gobiernos estadounidenses con los intereses sionistas, el poder de éstos se fue extendiendo y consolidando, por encima de uno u otro partido. Sin embargo, fue posiblemente durante el gobierno del presidente George W. Bush cuando se pudo apreciar con más claridad que el lobby había pasado a ser parte integrante del poder establecido. Un grupo significativo de judíos sionistas estadounidenses y de estadounidenses pro sionistas, participaron en la elaboración después de finalizada la Guerra Fría de las principales

ideas recogidas en el conocido “Proyecto para el Nuevo Siglo”, un programa para el pleno dominio mundial. Muchos de ellos pasaron a ocupar cargos en su administración neofascista: Paul Wolfowitz, Richard Perle, John Bolton, Elio Cohen, Lewis Libby, Dov Zekheim, Stephen Carbone…, una verdadera pandilla de delincuentes políticos.
Ellos fueron los hombres de Cheney y Rumsfeld en la implementación de la “guerra total contra el terrorismo”, desatada a partir del ataque a las Torres Gemelas en septiembre de 2001, acción que no pudo realizarse de forma más oportuna para poder instrumentar sus planes y a partir de la cual lanzaron su campaña para intimidar y someter al mundo.


Observé desde Bagdad cómo los sionistas y pro sionistas fueron levantando la gigantesca ola de mentiras para preparar una guerra que iba en contra de los verdaderos intereses del pueblo estadounidense. Washington pudo haber negociado con el gobierno iraquí y haber obtenido incluso concesiones muy importantes en la explotación de sus enormes reservas de petróleo y gas.

Ya antes, cuando Saddam Hussein lanzó una guerra insensata contra Irán, habían mantenido una estrecha colaboración con su gobierno.
Cuando en los meses anteriores, al inicio de la guerra en 2003, conversaba con dirigentes iraquíes sobre la posibilidad o no de que ésta estallara, encontré en muchos de ellos la convicción de que el diferendo se resolvería mediante la negociación.

Hasta mediados de marzo de ese año, siendo ya evidente que estaban a punto de llover bombas y cohetes sobre Bagdad, percibí que al menos en una parte importante del mando iraquí, predominaba el criterio de que la movilización militar enemiga era parte de la presión para llegar a negociaciones. Y ellos estaban dispuestos a negociar. Tal vez ésa fue la razón de la falta de preparativos para una defensa efectiva que observaba en mis recorridos.


Si el gobierno estadounidense hubiera optado por la negociación, se habría evitado una criminal guerra que ha costado cientos de miles de muertos al pueblo iraquí y la destrucción de una buena parte del país, pero los sionistas pensaban que si ello ocurría se fortalecería al país árabe al cual los dirigentes de Israel siempre han considerado “una amenaza para su seguridad.” El objetivo sionista no sólo era deponer al gobierno de Saddam, sino destruir el país, retrasar un siglo su posible desarrollo y tal vez dividirlo.

Todavía están en eso.
Por intereses sionistas, ahora convertidos en punta de lanza del poder imperialista, el pueblo norteamericano ha debido pagar sin embargo un alto precio. La montaña de muertos iraquíes significa una montaña de resentimientos y odio acumulado entre árabes y musulmanes. La guerra ha costado cifras incalculables de millones de dólares, lo cual ha sido un factor en el desencadenamiento de la crisis económica que todavía sacude el país. Y lo que es más doloroso para el pueblo estadounidense, cerca de 4.500 jóvenes han muerto y decenas de miles han sido heridos, muchos de los cuales quedaron lisiados o arrastrarán otras secuelas.


El próximo objetivo es Irán. Habrá que ver si después del desastre de Iraq los sionistas pueden imponer sus criminales propósitos y desatar otra guerra que se aprecia como de terribles e incalculables consecuencias también para el pueblo estadounidense. Pueblo bastardeado, blancura invadida, derrota permanente, pueblo ya dormido...

Goebbels Habla Sobre HITLER

Sólo rara vez encontraba Goebbels tranquilidady sosiego para charlar conmigo con libertad y sin interrupciones. Y en talesocasiones casi no tocaba el tema "Hitler". Con absoluta exactitudpuedo recordar la única ocasión, quizás por la impresión excepcionalmentefuerte que me produjo. Fue en Berlín y precisamente en el Ministerio, dondedebíamos a veces aguardar hasta altas horas alguna decisión de Hitler a fin decomunicarla debidamente a la prensa.
Comenzamos de pronto a comentar que aunqueHitler disfrutara verdaderamente de la compañía femenina, y se veía que siemprese comportaba muy galante, no se le conocía una relación amorosa.
Goebbels, muy pensativo, dijo entonces casitextualmente: "A veces no logro entenderlo. Puede ser, aceptémoslo, que nose le puede medir con las medidas comunes. Vive prácticamente como unsanto. Obsérvelo cuando está con algunasdamas. Se nota cuanto le gustan. A veces se le ve completamente enamorado, yellas lo notan y se le insinúan. El se arrebata por ellas como un adolescente,pero la cosa nunca va más allá. Eso no lo entiendo. Yo lo conozco mejor quenadie. Creo, príncipe Schaumburg, que él no es un simple mortal, es alguienfuera de serie en todos los aspectos. Su memoria es sorprendentemente buena, ytan claramente como rescata el pasado puede también adelantarse al futuro. Elsabe lo que está por venir, y sabe lo que tiene que hacer. Jamás habla sobre lomás esencial -quizás no puede hacerlo porque carecemos de las cualidades para podercomprender. En todo caso, tiene lo que llamamos un sexto sentido. Cuan a menudolo ha demostrado. El no desea que se sepa, pues la gente podría asustarse deél. El sabe que sigue el camino de todos los grandes, los verdaderamentegrandes, a los que todo les resulta de maravilla, hasta que finalmente inclusolas tinieblas se doblegan ante la luz, para que todo sea progreso. Eso no lo vaa reconocer jamás. Y por ello esta prisa desconcertante, que a menudo nadieentiende. Aparentemente él sabe que dispone de poco tiempo. El no se darespiro. ¿Acaso no lleva una vida trágica? ¿Y acaso no lo sabe todo? ¿De dóndesacó esta cultura universal? ¿De dónde? Sólo por sus lecturas, imposible.Cuantas veces no hemos tratado de sorprenderlo; ninguno de nosotros se acercasiquiera a la cantidad de conocimientos que él tiene; lo reconocen los másletrados, es algo inexplicable. Y a pesar de todo no quisiera cambiarme por él.Si alguna vez le dijéramos al pueblo cómo lo vemos nosotros, que lo conocemosmejor, entonces ellos lo considerarían un mago o un santo. No sé qué seríapeor. Ambas confusiones serían funestas para ALEMANIA y podrían desatar unahecatombe sangrienta. Eso me parece muy peligroso, créame. Pero quizás searealmente una especie de santo. Hay base de sobra para pensarlo. No me agradamucho pensar en su santidad.
Con toda seguridad que él no es de este mundo,tal como lo somos nosotros. Seguro que no. ¿Debería decir todo esto? No puedohacerlo. Esto me mortifica a veces más que cualquier otra cosa. Debería preguntarle,y él jamás me lo permitiría; desea que algo así ni siquiera se insinúe, lo queme deja perplejo. Yo soy el único a quien habla con entera libertad.
Ud. no tiene idea de los planes que tiene esteHombre. Si tan sólo lograra parte de lo que él cree que debe realizar, toda lahumanidad lo honrará como uno de sus más grandes hijos. Lo que ahora vivimosjunto a él, o a través de él, es apenas una partícula. Tampoco Jesús vivió sólopara los hebreos, pero le tocó vivir entre los judíos y ser crucificado porellos. Eso no fue culpa de ellos, así como tampoco fue mérito suyo que vinieraal mundo y conviviera con ellos. El que Hitler llegara a nosotros y se hicieragrande entre nosotros, en último término no se nos puede adjudicar, no somosresponsables de su ascenso, como tampoco lo seremos de su fin. Quizás loasesinen o lo traicionen, quien sabe. Todo obedece a un ordenamientogigantesco, cuyo significado más profundo los humanos podemos cuando muchosospechar, pero jamás aprehender. De la nada y venciendo los más increíblesobstáculos creó legalmente el partido político más grande que haya existidojamás. Para innumerables personas aparece por eso como un político muy exitosoy de gran hechura. A pocos meses de la toma del poder puede mostrar como estadistaéxitos impresionantes y una popularidad como nunca llegó a tenerla siquieralejanamente hombre alguno en ALEMANIA.
Son todos hechos que nadie puede pasar poralto. Está empeñado en hacer fuerte y libre al Reich, paso a paso, y apareceante el mundo tan hábil que ya muchas potencias están de su lado. Los hechosestán a la vista, pero si debemos ser honestos, la verdad es que nadie puededecir en último término como pudo concretarlos el obrero y soldado del frenteAdolfo Hitler. Todo hombre destacado tiene amigos y enemigos, se le adora y sele odia, siempre fue así en todo lugar. Pero cuando contemplamos a los que loadoran y a aquellos que lo odian no queda más que darle la razón, pero aún esonos deja donde mismo frente a la pregunta ¿Qué clase de hombre es este quepuede realizar todo esto? Yo le digo, todo esto a él no lo toca, es un hombrede una hechura completamente distinta a la de todos nosotros. Pero ¿cómo ycuándo lo captará el mundo, y qué cosas sucederán hasta que llegue ese momento?Zaratustra dijo: "Lo peor es necesario para lo mejor del Superhombre". A veces me da escalofríoscuando reflexiono sobre la forma en que el destino guía a este Hombre, parecedepararle lo más inverosímil. En todo caso, él es mucho más de todo cuantonosotros podamos imaginar". Luego de una pausa Goebbels añadió:"Príncipe Schaumburg, no debemos mencionar todo esto a nadie".
Tocamos luego otros temas, pero nuevamentevolvió a este mismo. "Hitler afirmó una vez -dijo tan lenta y seriamentecomo al principio- que la fuerza de un hombre es el resultado de suabstinencia. Si lo contemplamos a él, a su modo de vida, en tonces habría quedarle la razón. Naturalmente la fuerza no vale mucho si no es catapultada poruna genialidad acorde. Pero el genio que carezca de esa fuerza tampoco llegaráa su realización...así es como sucede. Esta fuerza, que se acumula esaparentemente, en su más alta expresión, el Amor, y éste a su vez es ladinámica de nuestra existencia, un trocito del universo o de Dios dentro de nosotros. Creo que cosas como estas Hitler melas dice sólo a mí. Aunque sea nada más que por esto creo que vale la penaaceptar todos los sacrificios. Es un hombre increíble y ni siquiera

miércoles, 20 de abril de 2011

Führer, ternura completa, los animales

Camaradas, el hombre fuerte de la historia en esta tierra, mientras que respiró los aires de este planeta, fue un ejemplo de ternura, respeto y admiración por los animales no humanos.

Él, siempre tuvo un perro, sus historias son repletas de amor y belleza, su ejemplo, único.

Dsifruten este video, hay muchos con animales, pero la mayoría acota al final que a Blondi la envenenó y es UNA ABERRACIÓN, igual que su suicidio, sabemos que vino a Argentina también con Blondi,

jamás este hombre hubiera dañado un animal, y menos a su gran compañera por quien suspendía hasta reuniones importantes a la hora de darle el almuerzo.

Relajen sus sienes, imaginen la tensión de este hombre durante su paso en esta vida, y conéctense con su sublime capacidad de relajarse simplemente, con la compañía de sus amados perros a quienes siempre les hablaba, mirándolos a los ojos. Escuchen su voz al nombrarla.

Brazo en alto camaradas.


SIEG HEIL MEIN FÜHRER.

Nos estan matando!!!!!

Porque eran blancos...

Las personas que verán en este video, han sido asesinadas sólo por el hecho de ser blancos. Nos están matando. Es esta la verdad. Los crímenes que se cometen contra las personas de Raza Blanca, son cada vez mayores y la crueldad es cada vez más extrema.

Revisemos esta verdad siendo interesante hacerla llegar a quienes conozcamos. Sin alardear ideología política alguna, simplemente, mostrando la realidad.

Hay en los blancos, una resistencia ingenua a creer los planteos raciales, por lo que con tranquilidad y sin manifestar lo que ellos puedan interpretar como un comentario"racista", tal el sion ha convencido al mundo entero, que si los blancos nos defendemos, somos locos racistas, en la connotación desagradable que le han dado al término,

pues, darles el panorama que no llegan a ver ellos, porque los medios de comunicaSIÓN, como decíamos, jamás presentan una noticia cuando un blanco es asesinado o violado por causa de su pertenencia racial,

contrario lo hacen cuando es un negro, o cualquier otro. Es deber nuestro, no sólo para la preservación y la defensa de nuestra Raza, llevar la conciencia sobre este drama socio-racial, sino también para demostrar en qué está el mundo transformado.

Sería un despertar, os aseguro, mostrárselos desde el color de la piel, provocaría un gran impacto. Sin violencia ni fanatismo, ya el hecho en sí, contiene demasiada violencia, y deber de los que la concientizamos, tratar de terminarla. HH

Stop EURABIA

Como ustedes sabran camaradas, hay una invacion islamica enorme en Europa los cuales buscan implantar por la fuerza su pensamiento satanista en nuestra amada tierra.
HH

SS raza e identidad

Aqui les dejo camaradas un increible video sobre las SS

HH

El arte y el Nacional Socialismo

Una política de utopías es un desastre, pero una política sin ninguna utopía es llamativamente rara. Si pretendiéramos lanzar el mensaje de que el único problema que hay, es lograr el renacimiento artístico del pueblo, estaríamos siendo utopistas y olvidaríamos los problemas apremiantes de dominio financiero y corrupción ética/estética que forman la columna principal del sistema que nos domina. Hay que solucionar los fundamentos, hay que eliminar el poder de la finanza, lo que a la postre sería el fin del paro y de una concepción 'utilista' de la mano de obra, o sea de la mercantilización del trabajo, su consideración como un 'producto' más, que debe asumir las leyes del mercado. Eliminando el poder de la finanza acabaríamos con la Idea del Mercado Unico Mundial, lo que liquidaría las tensiones de dumping social e inmigración masiva, en fin. Sin duda los problemas de una reforma económica radical son la base de nuestra posición, y sin esta base no podremos edificar ni un ladrillo sano. Pero ¿de que serviría arreglar los fundamentos si después construimos encima un choza infecta?.

Si vamos a solucionar los problemas de base para luego ir al chauvismo nacionalista, la guerra o el militarismo, la dictadura o la represión, el conservadurismo ... para todo esto no valdría la pena luchar por lo económico. El Nacionalsocialismo tiene un objetivo final: el Estado Artístico, o sea un gobierno que tenga como objetivo la elevación espiritual del pueblo. Si le dijeramos a un comunista cual era (ahora ya no tienen utopía distinta a la del demoliberalismo) su utopía sin duda nos hablaría de un Estado donde todos fueran iguales, los bienes fueran comunes, y en el que cada cual pudiera hacer su vida comunitaria sin preocupaciones económicas. Una cierta anarquía liberal bajo una economía igualitaria. Si lo hablamos con un demócrata, su objetivo es el liberalismo, una mundo de personas que cada cual hace lo que quiera, respetándose mutuamente, en continuo progreso tanto material como de ejercicio de la libertad .

Todo lo más los social- demócratas añadirían una llamada a una cierta igualdad relativa, sin grandes diferencias, y un mundialismo de todo este entorno, o sea la extensión de este mundo feliz al mundo entero. Pero desde luego ni comunistas ni demócratas tienen una visión artística del mundo. Pues bien, para los nacionalsocialistas el objetivo no es un mundo racista de fuerza y lucha, no es una economía sana y socialista, no es un pueblo unido y sano,... todo esto son medios para el objetivo: el único objetivo final es un Estado Artístico donde los ciudadanos se eleven como personas y alcancen la máxima calidad humana a través del sentimiento, o sea del Arte. Este es el objetivo. No la libertad individualista ni la economía saneada. La Libertad y la Economía son herramientas necesarias para lograr un Estado Artístico, no son el objetivo final. La Raza sana y diversa es la base de un arte sano y diverso. Por eso el Arte es la esencia del Nacionalsocialismo, aunque leyendo y conociendo a los Nacionalsocialistas actuales uno duda si realmente lo son o si han 'descubierto' otro NS distinto.

la decisión de ser Nacionalsocialista es interna y respetuosa de las implicancias, es una decisión que deberá ajustarse a la plasticidad emocional de cada uno, basándose en los principio éticos, espirituales, artísticos, culturales, y sociales en pos de los altos ideales. Los snobs violentos que se autoproclaman admiradores de Hitler, sólo manchan la esencia pura de esta Filosofía. Hora de saber, y de conciliar la libertad nata personal al elegir ser el que se necesite ser o pensar.


Veamos más a fondo algunos detalles sobre este tema: para el NS el Arte no es político, es más, se opone a una visión politizada del Arte, contra la opción leninista de implicar el Arte en la lucha política. Es un grave error pretender identificar el arte NS con obras ligadas a simbología política. El Arte es una expresión de sentimientos, y no un medio de propaganda. El Arte para el NS no es el Arte de 1933 en absoluto, por más que es extraordinario el auge artístico que hubo en los pocos años de paz que tuvo. Nosotros sabemos que para que pueda haber un Arte digno es preciso previamente que haya una ética digna. Por tanto sabemos que sin una revolución política e ideológica a fondo no es posible salir del arte decadente actual, reflejo de la decadencia ética materialista. Pero eso no significa que el Arte sea político sino que depende de un ambiente o estado de pensamiento general sobre la vida.

El Nacionalsocialismo no es un sistema liberal, no pretende pues un desentendimiento del Estado de la vida popular. Por ello el Estado NS si se ocupó de eliminar las influencias nefastas en el Arte alemán, y de procurar llevar al pueblo el arte. No fue neutral, pero no convirtió a los artistas en funcionarios como en la URSS. Había libertad de arte mientras no se promoviese una tendencia claramente degenerada. En realidad podemos decir que su control fue el mismo que en los demás aspectos de la vida: No hubo dictadura pero si control. No había unidirecionalismo pero si poda de aquello que pasaba el límite de lo tolerable.

En el fascismo italiano la actitud fue similar aunque mucho menos intervencionista. Se dió amplia libertad artística dado que en 20 años de gobierno fascista se logró enseguida la eliminación del ambiente propicio al arte degenerado. Mientras que en Alemania el NS tuvo que combatir la propagación de las más repugnantes actitudes promovidas y financiadas por la república de Weimar, que fue un auténtico pudridero ético, Mussolini pudo partir de unos primeros años de lucha para luego ya centrarse en un estado de opinión favorable. Un analista del arte nazis como Mosse,

antinazi declarado, reconocía que "los cuadros que se presentaban en las exposiciones de arte alemán se vendían rapidamente y sin ninguna presión del Partido" (Mosse "La nazionalizzaziones delle masse" 1975). Sin duda hubo diversas tendencias en el tema del Arte dentro del NS. Goebbels eliminó la crítica de Arte y exigió que fuese el pueblo el que juzgase directamente las obras de arte, para impedir la influencia de los críticos al servicio del dinero. Pero hay que reconocer posiciones más intervencionistas como en una carta de Goebbels al director de orquesta Furtwängler el 1 abril 1933:

"La labor del artista no es sólo la de unir al pueblo, también la de modelar, de educar, eliminar lo que está podrido y facilitar el camino a los sano. Como político yo no puedo coincidir con Uds en que sólo hay dos tipos de arte, el bueno y el malo. El arte no solo debe ser bueno, debe estar también ligado al pueblo". Es evidente que existía una cierta preocupación por eliminar las artes decadentes introducidas por la república burguesa de Weimar y los judíos.

Pero hay que tener en cuenta que en este sentido Weimar aun había sido más intervencionista, promocionando todo el arte decadente y coartando el arte nacional. Claudio Mutti escribió el libro 'Art totalitaire ,Art National Socialiste' donde nos expone el peligro de politizar el arte y algunas tendencias en ese sentido dentro del nacional socialismo. Creo que el texto en general es injusto al no recordar que el nacional socialismo alemán nace tras casi 20 años de gobierno de una República sionista que aun fue más totalitaria en favor del arte degenerado.

En sólo 3 años el NS alemán restauró una situación natural y empezó entonces a 'liberalizar' su intromisión en el arte, que se había reducido básicamente al ataque contra el arte degenerado, y no en ordenar o imponer un tipo de arte nuevo dado. En concreto mi opinión es que una vez eliminadas las influencias extrañas, hay que dejar el arte sin presiones políticas. No hay que hacer política en el arte. Lo que la Política debe es crear un ambiente popular sano,

el Arte luego seguirá su camino. Entiendo las reticencias frente a las influencias de sionistas y capitalistas, de toda una generación de 'artistas' marxistas liberales que habían asolado la Alemania de Weimar. Esto debía arreglarse, pero luego el arte no puede estar politizado. Como se ve el polo del arte NS es que sirva para la elevación del pueblo, de su esencia. Hitler dijo: "El Arte no tiene su centro en el tiempo, sino en su Pueblo. Los artistas no deben intentar levantar un monumento a su tiempo sino a su pueblo.

El tiempo cambiará, los años pasan y todo cambia, pero mientras el pueblo exista éste es la referencia de todo su Arte" (Discurso en la inaguración de la primera gran exposición del arte alemán" 1937). Por 'tiempo' hemos de entender lo temporal, o sea lo que es accidental y propio del momento. El arte nacional socialista debía intentar trascender de lo accidental a lo permanente en el estilo y espíritu del pueblo. Mientras el arte moderno es absolutamente accidental, trabaja sobre las sensaciones del momento, nuestro Arte debe intentar llegar a la médula sensible de la gente, a aquello que les define como pueblo y como personas elevadas.
HH

Hitler y Wagner

Recientemente el director de orquesta argentinoisraelí Barenboim ha pedido que deje de identificarse a Wagner con Hitler. La identificación del autor con Hitler es tan grande que en Israel está prohibido interpretarlo. Lo cierto es que es difícil alejar al compositor del Führer, por mucho que no se conocieran ni pertenecieran a la misma generación. Sin embargo, acertada o equivocadamente, lo que es innegable es la influencia que Wagner tuvo en Hitler. Ya tratamos en su día el estado de éxtasis en que quedó un Hitler adolescente después de presenciar un concierto del maestro y que su amigo de juventud Kubizek relató de manera muy detallada.
Ya desde muy pequeño Hitler sintió atracción hacia la música. Incluso tomó lecciones de piano con el mismo profesor de su amigo Kubizek. La hermana de Hitler, Paula, le recordaba durante horas sentado ante un piano de cola. La mala salud de la madre de Hitler impidió que el futuro Führer siguiera con las clases (Toland, página 47). No es casualidad que el encuentro de Hitler y Kubizek en 1938 fuera precisamente durante las representaciones de Bayreuth y precisamente durante "El ocaso de los dioses". La pareja visitó uno de sus lugares sagrados: la tumba de Wagner.
Hitler nunca se cansaba de escuchar a Wagner. La ópera favorita de Hitler era Lohengrin, que era capaz de ver en numerosas interpretaciones. El Führer tenía siempre la biografía de Wagner escrita por Houston Stewart Chamberlain. Era conocido que Hitler era capaz de silbar pasajes de óperas de Wagner y que entretenía con ello a sus compañeros. La primera vez que Hitler estuvo en Bayreuth, donde residió Wagner, fue en 1923. Hitler accedió al teatro y quedó extasiado. Ya desde un principio Winifred Wagner, que fue la esposa del hijo de Wagner Siegfried, quedó embelesada por Hitler y tuvieron una relación muy amistosa durante toda la vida de Hitler.
Yo creo que es muy importante el hecho de que Hitler conociera a Winifred Wagner y a Houston Stewart Chamberlain. Éste último era también un fanático de Wagner y estaba casado con la hija más joven del compositor. Ciertamente existió un círculo cerrado en torno a Wagner liderado por Hitler ya durante los años de lucha. El hecho de que Hitler tuviera tan buena relación con Winifred hizo que ésta fuera la regente del festival de Bayreuth hasta el año 1944. El nombre de Hitler y Wagner van unidos no solo porque Hitler fue un gran admirador del compositor. Descendientes del maestro fueron amigos y partidarios de Hitler. No solo eso, los Wagner ayudaron a Hitler durante los años de lucha. Le proporcionaban cosas tan sencillas como ropa blanca y porcelana. Incluso le enviaron un ejemplar de las obras completas de Wagner así como partituras originales (Joachim Fest, pag. 356).
Podemos estar de acuerdo o no con la política cultural y artística de Hitler, pero lo cierto es que fue un hombre más atraído hacia las artes que hacia la política. En sus conversaciones nunca faltan comentarios hacia los artistas:
- Un gran hombre vale mucho más que mil millones en las arcas del estado. Un hombre que tiene el privilegio de estar al frente de un país, no podría hacer mejor uso de su poder que ponerlo al servicio del talento. ¡Ojalá el Partido considere siempre que su principal deber es descubrir y alentar los talentos! Los grandes hombres son los que expresan el alma de una nación.
- No hay nada más bello que ofrecer a la nación monumentos dedicados a la cultura.
- A la larga las guerras se olvidan. Solo quedan las obras del genio humano.
- Me hallo absolutamente decidido a imbuir un poco de cultura en las más pequeñas de nuestras ciudades, de suerte que cada una de ellas pueda presentar de si misma una imagen cada vez más atrayente. Cierto es que toda ciudad no puede pretender recibir el influjo de la cultura más que en la medida de sus tradiciones, ya que esas dos ideas son siempre indisolubles. Bayreuth, Weimar y Dresde, para hablar de ejemplos clásicos, son prueba de ello. Si se reflexiona resulta cierto que es muy difícil asociar una ciudad a la idea de la cultura si no ha habido hombres célebres que respirasen entre sus muros. Son ellos quienes le confieren ese destello de humanismo que se identifica a la larga con su imagen.
Joachim Fest relata en su biografía de Hitler una anécdota que ilustra hasta qué punto la música de Wagner era tan importante para Hitler:
- Durante el viaje, mientras atravesaba por la noche el territorio del Ruhr, ante altos hornos incandescentes, ante montañas de escorias y torres extractoras, le embargó uno de aquellos sentimientos de soñador sojuzgamiento propio que despertaban en él el deseo de oír música. Rogó le pusiesen un disco con música de Richard Wagner, meditando después de haber oído el preludio de Parsifal: "Del Parsifal crearé mi propia religión. Un oficio divino en forma solemne... sin teatro de humildad... Sólo con el ropaje del héroe puede servirse a Dios.
Tampoco debemos olvidar que la estética del nazismo debe mucho a Wagner. Las representaciones y congresos del partido tenían una teatralidad propia de las óperas de Wagner. Fest dice que "Las ideas de Hitler sobre una política convertida en estética se cubrían perfectamente con el concepto", haciendo referencia a la música de Wagner y que "la magnificencia hace ostenciación de muerte". Otro pasaje de la biografía de Fest nos dice:
"Su expresión más elevada la constituía el final de El crepúsculo de los dioses. Siempre que en Bayreuth se derrumbaba entre llamas el castillo de los dioses, bajo los efectos de la rebelión musical, cogía entre sus manos, en la oscuridad del palco, la de la señora Winifried, sentada a su lado, y, emocionado, se la besaba."
Ahora la polémica está nuevamente servida. Esta vez se trata si los judíos pueden escuchar la música de Wagner. El director Barenboim lleva años intentándolo. Wagner y Hitler no fueron contemporáneos. Podemos separar a Wagner de Hitler. Pero no a Hitler de Wagner. Hitler estuvo íntimamente ligado a su familia y dio un gran impulso al festival de Bayreuth. Wagner fue el compositor que más se oyó durante el III Reich.
Como curiosidad del destino, decir que el funcionario que casó a Hitler y Eva Braun se apellidaba Wagner. Hitler no pudo encontrar a nadie mejor para la ocasión.

Marx era satanista

En las poesías de Marx "Invocación de un Desesperado" y Orgullo Humano, la súplica suprema del hombre es por su propia grandeza. Si el hombre está condenado a perecer por causa de su grandeza, esta será una catástrofe cósmica; pero morirá como un ser divino, llorado por los demonios.

En la balada "El Violinista", Marx registra las quejas del cantor contra un Dios que no conoce ni respeta su arte. Surge de los oscuros abismos del infierno, "hechizando la mente y embrujando el corazón, y su baile es el baile de la muerte". El violinista saca su espada y la hunde en el alma del poeta.

Arte que surge de los oscuros abismos del infierno, hechizando la mente ... Nos hace recordar las palabras del revolucionario norte*americano Jerry Rubin en Do It (Hazlo): "Hemos combinado juventud, música, sexo, drogas y rebelión con traición; y ésa es una combinación difícil de vencer".

En su poema Orgullo Humano, Marx confiesa que su objetivo no es mejorar al mundo, ni refor*marlo, ni revolucionalizarlo, sino simplemente arruinarlo y disfrutar su ruina:

Con desdeño arrojaré mi guante
En la misma cara del mundo,
Y veré el colapso de este pigmeo gigante
Cuya caída no ahogará mi ardor.


Entonces vagaré como un dios victorioso
Entre las ruinas del mundo
Y, dando a mis palabras fuerza activa,
Me sentiré igual al Creador.


Marx adoptó el satanismo tras una lucha interna. Sus poesías terminaron en un período de severa enfermedad, resultado de la tempestad dentro de su propio corazón. Escribe en esa epoca de su disgusto por tener que hacer un ídolo de un punto de vista que detesta. Se siente enfermo.

La razón dominante de la conversión de Marx al comunismo aparece claramente en una carta de su amigo George Jung a Ruge. No es la eman*cipación del proletariado, no es el estableci*miento de un orden social mejor. Jung escribe:


"Si Marx, Bruno Bauer y Feuerbach se asocian para fundar una revista teológico-política, Dios hará bien en rodearse de todos sus ángeles y auto*compadecerse, porque estos tres ciertamente lo sacarán del cielo..”

La raza aria, el espíritu hiperbóreo y la inmortalidad

La espiritualidad hiperbórea se plasma sobre la raza aria biológica.
Esta espiritualidad hiperbórea expresada por la raza aria se caracteriza por el dominio de uno mismo en la virtud, el autodominio, el sentido de honor y justicia, la tendencia hacia la verticalidad y el orden, el respeto a la naturaleza y a los árboles ancestrales, así como también el trabajo sobre la naturaleza para poder construir un hogar, una Patria limpia y saludable donde desarrollar la raza con dignidad.

El ario trabaja la Fuerza y fortalece el músculo para ser firme y digno y extender la salud física, la vida saludable. También trabaja la mente y la inteligencia para obrar sobre la naturaleza y transformarla y así crea “paraísos” sobre la tierra donde la ley de la muerte del mundo es vencida y subyugada.

Contrariamente a los cultos de adoración que buscan el favor de los demonios como el vudú y otras deidades como Jehová, la espiritualidad hiperbórea no busca ni ejerce violencia gratuita contra ningún ser sino tan sólo la necesaria para el desarrollo y la salvaguarda de su estirpe.

Como tal, la raza aria “humana” desarrolla de forma natural una espiritualidad hiperbórea. El judío se infiltró en el mundo ario desdibujándolo y cubriéndolo mediante la inmundicia judeo religiosa.
En sí misma, la raza aria es un ser animal -y por lo tanto caído o encarnado en este mundo de muerte- que recoge en su naturaleza biológica el reflejo de una luz espiritual que alumbra toda su estirpe de forma natural y que, desarrollado sobre la arquitectura de los edificios, es el mismo espíritu que recoge para luego transmitir y manifestar la catedral gótica.

El gótico se desarrolló en Europa cuando los pueblos nórdicos fueron “integrados” o pervertidos por el judaísmo, pero en sus catedrales de líneas estilizadas, limpias y nórdicas encontramos un conocimiento y toda una ciencia hiperbórea mágica. (Para quien esté interesado sobre el espíritu del arte gótico recomiendo leer Alfred Rosenberg: “El Mito del Siglo XX”, Capítulo III.2 –Arquitectura griega y gótica)

Este elemento hiperbóreo manifestado en la constitución anímico-biológica humana de la raza aria es debido a la incidencia del Sol Negro espiritual. Es por ello que sólo la raza aria puede comprender y vivir el mito hiperbóreo y nunca las otras razas que jamás podrán comprenderlo, pues ellas no reflejan esa luz. Aún así, la raza aria ha de reconocerse en el espíritu hiperbóreo y reivindicarlo si no quiere seguir los pasos de la muerte y la esclavitud en las que se hallan sometidas las “razas” del mundo de Mordor.

Si actualmente vemos desaparecer la raza aria de sobre la faz de la tierra es porque la descomposición y los agónicos estertores de este mundo invertido impiden que brille la luz del Sol Negro. Pero es precisamente en estos momentos cuando nosotros debemos sostener el mito y revivirlo, mantener encendida la llama de la Libertad y del espíritu, para que los que son de los nuestros comprendan que seguimos aquí y que no estamos solos ni equivocados.

Como una catedral gótica que permite la incidencia y la cristalización del espíritu hiperbóreo, así el ario ha de purificarse y fortalecerse para poder transmitir y llegar a vivir plenamente el mito y desarrollarlo. Sólo así podremos empezar a ser seres espirituales, cuando comprendamos la importancia del mito, el mágico mundo de los héroes y el ideal Superior. Por otra parte, cada pecado, cada vicio, cada debilidad y cada miseria humana queda marcada sobre el ser físico de forma indeleble... siendo el germen futuro de la putrefacción racial.

Como tal, nosotros podemos entender que somos, o aspiramos a ser, reflejo del espíritu hiperbóreo para rescatarlo de la miseria y de los atributos de un mundo de muerte al que el verdadero ario, como reflejo del Sol Negro, es totalmente ajeno.

Y es esto lo que lleva a Wotan a crucificarse en el Árbol del Espanto cuando, llevado por el espíritu Libre de los arios, somete a su naturaleza biológica humana a la muerte mágica.

En ello descubre las runas, que en sí mismas son el árbol de la vida, como el árbol es el cuerpo del hombre.
La runa hagal es la totalidad del árbol: las raíces que se hunden profundas en la tierra y las ramas que ascienden hacia el cielo.
La esvástica es la runa del movimiento desde el punto fijo y la centralidad (puede ser sinestrógira o dextrógira según el sentido de su movimiento).
Y así todas las runas representan direcciones y estados transmitidos a través del conocimiento de las leyes de la naturaleza, de los árboles y del hombre.

En este proceso, el mago guerrero ha de subyugar a su propio ser animal, cuya Fuerza se manifiesta principalmente por el poder de la energía sexual que deberá dominar y transmutarla para que no dañe su trayectoria.

Finalmente, en el secreto, la valkiria espiritual entrega al héroe el fruto de la inmortalidad, liberándolo de los atributos del alma y del mundo de muerte de la materia y accediendo al estado divino del Walhala.

La cuestion racial

El nuestro es un universo en el que todo está en continuo movimiento y transformación. Nada permanece estable ni inalterable y todo en él avanza o retrocede, asciende o desciende, se fortalece o debilita... El hombre que contempla esta realidad puede sentir el vértigo de un universo inabarcable y en el que el tiempo no se puede detener. Conocedores de la finitud de todas las cosas sensibles, algunos hombres a lo largo del tiempo han tratado de encontrar un sentido a este eterno devenir. El transcurrir del tiempo y de los acontecimientos, las más de las veces pueden parecernos carentes de sentido; es decir, no pareciera existir un significado más allá de lo puramente anecdótico en lo que somos y en lo que hacemos. Tampoco pareciera haber un sentido en la historia humana...

Según la programación moderna, el “hombre” sería básicamente un ser “igual”. Este postulado defiende que todos nacemos “iguales” y que solamente las diferentes condiciones sociales y de ambiente llegarían a conformar nuestra personalidad y nuestro ser.

Es decir, según inculca el Poder Mundial actual, somos un mero fruto de la casualidad, una anécdota cósmica carente de cualquier sentido más allá de la dinámica aparente de este mundo. Pero, muy al contrario, podemos ver cómo todos nacemos diferentes unos de otros. Así, vemos cómo en una misma familia, con unos mismos padres y en un mismo ambiente, los diferentes hermanos y hermanas, cada uno, tiene una personalidad propia, única e irrepetible. Además, participamos de elementos cuya naturaleza y dinámica no son de este mundo.

En esta línea de tratar de hallar una definición a cada realidad, el concepto de “raza” nos está indicando un origen, un linaje, una “especie” y nos señala un carácter hereditario representado por cierto número de individuos. Con toda la diversidad marcada por los diferentes individuos que hemos dicho antes, la raza viene a señalar un carácter “colectivo” marcado por un origen sanguíneo.

De esta forma, más allá de cada individuo, existiría una “colectividad” que vendría a marcar nuestra condición, nuestro género y nuestro destino. El sentido de este “destino colectivo” es el que vendría a conformar una unidad dentro del cuerpo de lo que viene a llamarse “humanidad”.

De los géneros humanos, por así llamarlos, que existirían dentro de la “humanidad”, la ariosofía entiende que existen dos polos contrapuestos y antagónicos: por un lado el Ario y por el otro el judío. El Ario es el espíritu que hace que el hombre se alce sobre la faz de la tierra, mientras que el judío es el virus destructor que anida principalmente a cobijo de los elementos más débiles e insanos.

Según la ariosofía, la historia de la humanidad se entendería como una guerra entre razas. En esta guerra hallaríamos contrapuestos y siempre enfrentados, dos principios antagónicos.
1-Por otra parte, hallamos las fuerzas luminosas de la vida, el vigor, la salud y el orden vertical. Representadas por las razas celestes, o de la luz, que participan de la divinidad.
2-Por otra parte, hallaríamos las fuerzas oscuras de la muerte, el cansancio, el vicio, la decadencia, la destrucción y el caos. Representadas por las razas nacidas de la tierra, del barro o telúricas.

Las civilizaciones, en tanto que creación del genio humano, estarían sujetas a la lucha y alternancia de estas fuerzas, de tal forma que, al igual que lo hace individualmente cada persona, se moverían entre estos mismos principios: las fuerzas de la vida (luminosas) y las fuerzas de la muerte (oscuras).

Oscar Spengler (1880-1936), decía que “¡según una ley interna cada pueblo y su cultura debe morir un día, después de haber conocido su juventud y su madurez!. Igual que un árbol o un hombre van envejeciendo, luego, necesariamente, mueren, de la misma manera un pueblo debe envejecer y desaparecer”.

Frente a esta visión pesimista de la historia, los nacionalsocialistas alemanes lucharían y harían todo lo posible por vencer la decadencia, para lo cual elaboraron una política de higiene racial y social. El Cuaderno de la SS nº 1 de 1939, señala el deber de preservar la raza y señala lo que serían unos puntos fundamentales:


“La vida exige la victoria constante del fuerte y el sano sobre el débil y el enfermo. La sabiduría de la naturaleza ha dictado, en consecuencia, tres leyes fundamentales:
1.Los vivos deben siempre procrear en gran número.
2.En la lucha por la vida sólo sobrevive el más fuerte. La selección permanente de los fuertes elimina a los elementos débiles o de poco valor.
3.En el conjunto del reino natural, las especies permanecen fieles a sí mismas. Una especie sólo frecuenta la suya.


Los pueblos que han desaparecido en el curso de la historia son los que han perdido la sabiduría y las leyes de la naturaleza. Las causas naturales responsables de su debilitamiento y su desaparición son, pues, las siguientes:
1.Falta contra el deber de conservar la especie.
2.Infracción a la ley de la selección natural.
3.Inobservancia de la exigencia de mantener la pureza de la especie y de la sangre (mestizaje).”

Esta preocupación por la imparable degeneración de la raza, a todos los niveles y señalada ya a finales del siglo XIX, fue una cuestión que entonces inquietaría a grandes sectores de la población en los países industrializados de Europa y USA. De este modo, muchos expertos presentaron a la sociedad el problema y propusieron diversas medidas e ideas. En diversos estados y países, como USA, ya antes del III Reich, llegarían a aplicarse leyes eugenésicas contra la procreación de enfermos crónicos, débiles y criminales, así como contra el mestizaje.

Adolf Hitler, en “Mi Lucha” (Volumen I, cap. 11. “La nacionalidad y la raza”), analiza la función de la raza y de cómo, en su opinión, la decadencia de las civilizaciones sucede por la pérdida de la integridad racial:

“Todas las grandes culturas del pasado cayeron en la decadencia debido únicamente a que la raza de la cual habían surgido envenenó su sangre.
Es un intento ocioso querer discutir qué raza o razas fueron las depositarias de la cultura humana y los verdaderos fundadores de todo aquello que entendemos bajo el término “Humanidad”.

Pero sencillo es aplicar esa pregunta al presente, y, aquí, la respuesta es fácil y clara. Lo que hoy se presenta ante nosotros en materia de cultura humana, de resultados obtenidos en el terreno del arte, de la ciencia y de la técnica es casi exclusivamente obra de la creación del ario. Es sobre tal hecho en el que debemos apoyar la conclusión de haber sido éste el fundador exclusivo de una Humanidad superior, representando así “el prototipo” de aquello que entendemos por “hombre”.
El ario es el Prometeo de la humanidad, y de su frente brotó, en todas las épocas, la centella del Genio, encendiendo siempre de nuevo aquel fuego del conocimiento que iluminó la noche de los misterios, haciendo elevarse al hombre a una situación de superioridad sobre los demás seres terrestres. Exclúyasele, y, tal vez después de pocos milenios descenderán una vez más las tinieblas sobre la Tierra. ¡La civilización humana llegaría a su término y el mundo se volvería un desierto!.


Si se dividiera la Humanidad en tres categorías de hombres: creadores, conservadores y destructores de la Cultura, tendríamos seguramente como representante del primer grupo sólo al elemento ario. Él estableció los fundamentos y las columnas de todas las creaciones humanas; únicamente la forma exterior y el colorido dependen del carácter peculiar de cada pueblo. Fue el ario quien abasteció el formidable material de construcción y los proyectos para todo progreso humano. Sólo la ejecución de la obra es la que varía de acuerdo con las condiciones peculiares de las otras razas.

Dentro de pocas decenas de años, por ejemplo, todo el Asia poseerá una cultura cuyo fundamento último estará impregnado de espíritu helénico y técnica germánica como la nuestra. La forma externa es la que, por lo menos parcialmente, acusará trazos de carácter asiático.
Si a partir de hoy cesara toda la influencia aria sobre Japón –suponiendo la hipótesis de que Europa y América alcanzaran una decadencia total– la ascensión actual de Japón en el terreno científico-técnico todavía podría mantenerse algún tiempo.

Dentro de pocos años, la fuente se secaría, sobreviviría la preponderancia del carácter japonés y la cultura actual moriría, regresando al sueño profundo, del cual hace setenta años, fuera despertada bruscamente por la ola de la civilización aria. Esto es porque, en tiempos remotos, también fue la influencia del espíritu ario la que despertó a la cultura japonesa. (...) Se puede denominar una raza así depositaria, mas nunca, sin embargo, creadora de cultura. Está probado que, cuando la cultura de un pueblo fue recibida, absorbida y asimilada de razas extranjeras, una vez retirada la influencia exterior, aquella cae de nuevo en el mismo entorpecimiento.
Un examen de los diferentes pueblos, desde tal punto de vista, confirma el hecho de que, en los orígenes, casi no se habla de pueblos constructores, sino siempre, por el contrario, de depositarios de una civilización.


El proceso de su evolución representa siempre el siguiente cuadro: grupos arios, por lo general en proporción numérica verdaderamente pequeña, dominan pueblos extranjeros y gracias a las especiales condiciones de vida del nuevo ambiente geográfico (fertilidad, clima, etc.), así como también favorecidos por el gran número de elementos auxiliares de raza inferior disponibles para el trabajo, desarrollan la capacidad intelectual y organizadora latente en ellos.

En pocos milenios y hasta en siglos logran crear civilizaciones que llevan primordialmente el sello característico de sus inspiradores y que están adaptadas a las ya mencionadas condiciones del suelo y de la vida de los autóctonos sometidos. A la postre, empero, los conquistadores pecan contra el principio de la conservación de la pureza de su sangre que habían respetado en un comienzo.

Empiezan a mezclarse con los autóctonos y cierran con ello el capítulo de su propia existencia. La caída por el pecado en el Paraíso tuvo como consecuencia la expulsión. Después de un milenio, o más, se mantiene aún el último vestigio visible del antiguo pueblo dominador en la coloración más clara de la piel, dejada por su sangre a la raza vencida y también en una civilización ya en decadencia, que fuera creada por él, en un comienzo.


De la misma manera que el verdadero conquistador espiritual desapareció en la sangre de los vencidos, se perdió igualmente el combustible para la antorcha del progreso de la civilización humana. Así como el color de la piel, debido a la sangre del antiguo Señor, todavía guardó como recuerdo un ligero brillo, la noche de la vida espiritual también se halla suavemente iluminada por las creaciones de los primigenios mensajeros de la luz.

A pesar de toda la barbarie reiniciada, ellas aún continúan allí, despertando en el espectador distraído la ilusión de un presente, que no es más que un espejismo del legendario ayer.
De este breve esbozo sobre el desarrollo de las naciones depositarias de una civilización se desprende también el cuadro de la vida y muerte de los propios arios, los verdaderos fundadores de la cultura en esta tierra. (...)

Como conquistador, el ario sometió a los hombres de raza inferior y reguló la ocupación práctica de éstos bajo sus órdenes, conforme a su voluntad y de acuerdo a sus fines. Mientras conducía de esta manera a los vencidos para su trabajo útil, aunque duro, el ario cuidaba no solamente de sus vidas, proporcionándoles tal vez una suerte mejor que la anterior, cuando gozaban de la llamada “libertad”.

Mientras el ario mantuvo sin contemplaciones su posición de señor fue no sólo realmente el soberano, sino también el conservador y propagador de la cultura, dado que ésta depende exclusivamente de la capacidad de los conquistadores y de su propia conservación. En el momento en que los propios vencidos comenzaron a elevarse desde el punto de vista cultural, aproximándose también a los señores, mediante el idioma, se derrumbó la vigorosa barrera entre el señor y el siervo.

El ario sacrificó la pureza de la sangre, perdiendo así el lugar en el Paraíso que él había preparado. Sucumbió con la mezcla racial; perdió paulatinamente su capacidad creadora, hasta que los señores comenzaron a parecerse más a los indígenas sometidos que a sus antepasados arios, y eso no sólo intelectual sino también físicamente. Pudieron esos señores caídos en el mestizaje disfrutar todavía de los bienes ya existentes de la civilización, pero luego sobrevino la paralización del progreso y el hombre se olvidó de su origen.

Es de este modo como contemplamos la ruina de las civilizaciones y reinos, que ceden el lugar a otras formaciones.
La mezcla de sangre, y por consiguiente, la decadencia racial son las únicas causas de la desaparición de las viejas culturas: pues los pueblos no mueren como consecuencia de guerras perdidas, sino por la anulación de aquella fuerza de resistencia que sólo es propia de la sangre pura incontaminada.
Todo lo que en el mundo no es buena raza, es cizaña.

El antípoda del ario es el judío. La aparente cultura que posee el judío no es más que el acervo cultural de otros pueblos, corrompido ya en gran parte por las mismas manos judías. El judío no posee fuerza alguna susceptible de construir una civilización y eso por el hecho de no poseer, ni nunca haber poseído, el menor idealismo, sin el cual el hombre no puede evolucionar en un sentido superior. Ésta es la razón por la que su inteligencia nunca construirá ninguna cosa; por el contrario, actuará sólo destruyendo.

Cuanto más, podrá dar un incentivo pasajero, llegando entonces a ser algo así como un prototipo de una “fuerza que, aun deseando el mal, hace el bien”. No por él, sino a pesar de él, se va realizando de algún modo, el avance de la Humanidad.
El judío no es nómada, pues hasta el nómada tuvo ya una noción definida del concepto “trabajo”, que habría podido servirle de base para una evolución ulterior, siempre que hubieran concurrido en él las condiciones intelectuales necesarias. El idealismo como sentimiento fundamental, no cabe en el judío, ni siquiera enormemente apagado; es por esto que, en todos sus aspectos, el nómada podrá parecer extraño a los pueblos arios, pero nunca desagradable. Eso no sucede con el judío. Éste nunca fue nómada y sí un parásito en el organismo nacional de otros pueblos, y si alguna vez abandonó su campo de actividad, no fue por voluntad propia, sino como resultado de la expulsión que, de tiempo en tiempo, sufriera de aquellos pueblos de cuya hospitalidad había abusado. “Propagarse” es una característica típica de todos los parásitos, y así es como el judío busca siempre un nuevo campo de nutrición.
Con el nomadismo eso nada tiene que ver, porque el judío no piensa en absoluto abandonar una región por él ocupada, quedándose allí, fijándose y viviendo tan bien acomodado, que incluso la fuerza difícilmente logra expulsarlo. Su expansión, a través de los países siempre nuevos, sólo se inicia cuando en ellos se dan las condiciones necesarias para asegurarles la existencia, sin tener necesidad de cambiar de asentamiento como el nómada. El judío es y será siempre el parásito típico, un bicho, que, como un microbio nocivo, se propaga cada vez más, cuando se encuentra en condiciones adecuadas. Su acción vital se parece a la de los parásitos de la Naturaleza. El pueblo que le hospeda será exterminado con mayor o menor rapidez.
El judaísmo nunca fue una religión, sino un pueblo con unas características raciales bien definidas. Para progresar tuvo que recurrir bien temprano a un medio para distraer la sospecha que pesaba sobre sus congéneres. ¿Qué medio más conveniente y más inofensivo que la adopción del concepto de “comunidad religiosa”? Pues bien, aquí también todo es prestado o, mejor dicho, robado. La personalidad primitiva del judío, por su misma naturaleza, no puede poseer organización religiosa, debido a la ausencia completa de un ideal y, por eso mismo, de la creencia en la vida futura. Desde el punto de vista ario, es imposible imaginarse, de cualquier forma, una religión sin la convicción de vida después de la muerte. En verdad, el Talmud tampoco es un libro de preparación para el otro mundo, pero sí para una vida presente dominante y práctica”.

La lucha eterna entre las tendencias o fuerzas luminosas y las fuerzas oscuras recogida por la ariosofía y que, como vemos, adoptará en su cosmovisión Adolf Hitler y el nacionalsocialismo, es una lucha a todos los niveles en todo el universo, en todas sus manifestaciones, que se reproduce en cada ser humano, como parte e imagen del universo, y en el cuerpo de la misma “humanidad”. Gobineau en su “Ensayo sobre la desigualdad de las razas humanas” (Capítulo: conclusión). dice que “un pueblo tomado colectivamente y en sus diversas funciones, es un ser tan real como si se le viera condensado en un sólo cuerpo”. Esto es, “como es arriba es abajo, como es abajo es arriba” (“El Kybalion”). La misma ley se repite en todo el universo, en todas sus manifestaciones. En definitiva, vemos cómo en este universo, todo es sujeto y parte de esta eterna lucha entre las fuerzas luminosas de la vida y las fuerzas oscuras de la muerte.

Siguiendo con esta argumentación, podremos ver cómo el virus judío tratará de hacerse con el control de la humanidad, pero su propia naturaleza vírica le hará imposible dominar el cuerpo sin, a su vez, destruirlo. Tal vez percibiendo esto, el judío tratará de dominarle, como un vampiro que se aprovecha de la energía vital de su víctima. Puede ser que por un tiempo consigan dominar este cuerpo enfermo y moribundo (que es la “civilización moderna”), pero finalmente el ciclo se cerrará y todo ese edificio colapsará, derrumbándose. En el final, las razas de color de la tierra, esto es, las bacterias de la putrefacción, ahora tan prolíficas devorarán el cadáver de lo que un día fuera una civilización.

Una vez hayan devorado el cadáver, arruinada la civilización, las razas telúricas, volverán a sus chozas, al caos terrestre del que un día surgieran y del que su naturaleza forma parte. El virus judío, cumplida su función e infectar y destruir la civilización, perderá la víctima de la cual succionaba su sustento de vida. Su razón de existir en tal caso, deberá darse por terminada.

Adolf Hitler en “Mi Lucha” (Volumen I, capítulo 3) afirma con la seguridad de un vidente que: “Estudiando la influencia de el judío a través de largos períodos de la historia humana, surgió en mi mente la inquietante duda de que quizás el destino, por causas insondables, le reservara el triunfo final.
¿Se le adjudicará acaso la Tierra como premio a el judío, quien eternamente vive sólo para esta Tierra?.
¿Poseemos nosotros realmente el derecho de luchar por nuestra propia existencia, o tal vez esto mismo tiene tan sólo un fundamento subjetivo?.
El Destino se encargó de darme la respuesta al penetrar en la doctrina marxista y estudiar la actuación de el judío.
La doctrina judía marxista niega el principio aristocrático de la naturaleza y coloca, en lugar del privilegio eterno de la fuerza y del vigor del individuo, a la masa numérica y el peso muerto; niega así en el hombre el mérito individual e impugna la importancia del Nacionalismo y la Raza, ocultándole con esto a la Humanidad la base de su existencia y de su cultura. Esta doctrina igualitarista, como fundamento del Universo conduciría fatalmente al fin de todo orden natural concebible. Y así como la aplicación de una ley semejante en la mecánica del organismo más grande que conocemos (la Tierra) provocaría sólo el caos, también significaría la desaparición de sus habitantes.
Si el judío, con la ayuda del credo socialdemócrata, o bien del marxismo, llegara a conquistar las naciones del mundo, su triunfo sería entonces la corona fúnebre de la Humanidad. Nuestro planeta volvería a rotar desierto en el cosmos, como hace millones de años. La naturaleza eterna inexorablemente venga la transgresión de sus preceptos. Por esto creo ahora que, al defenderme del judío lucho por la obra del Supremo Creador.”


Acerca de la teoría Racial Nacionalsocialista

La Teoría Racial Nacionalsocialista siguió en el transcurso del tiempo el mismo camino que toda teoría toma:

1. ELIGE MODELOS
2. SACA LAS CONCLUSIONES DE SUS PREMISAS
3. HALLA SUS CONTRADICCIONES INTERNAS
4. HACE LAS MODIFICACIONES NECESARIAS PARA SOLUCIONARLAS Y MANTENER LA COHERENCIA CON EL MUNDO REAL

Es importante que se entienda que a partir del último punto mencionado, el Nacionalsocialismo terminó por comprender que la medida del valor de las razas no es frente a un arquetipo absoluto, sino que cada una de ellas lleva en sí su propia escala de medida. Por ello descartó por cmpleto el concepto de razas superiores e inferiores.

El pensamiento racial Nacionalsocialista evolucionó finalmente hacia una etapa paneuropea, en la que las familias Germana, Romana y Eslava (así se referían ellos a los Nórdicos, Mediterráneos y Alpinos) conformarían una sola familia con su espacio vital propio en una Europa étnico-federal.

Para un observador cualquiera es fácil comprobar esto si se fija en la composición de las Waffen SS durante los periodos del 44-45, fuerza que contaba con aprox. 1 millón de miembros de 30 nacionalidades diferentes, todos voluntarios y en muchos casos representantes de las élites socio-culturales de sus respectivos países.

Respecto de este último párrafo, Himmler (que evolucionó en su pensamiento muchísimo, se demoró, pero él fue el gran impulsor de los cambios definitivos, post 1940) declaraba (textual): “...es de gran importancia que cada Oficial de la Waffen SS obedezca la orden de un oficial de otra nacionalidad, así como el Oficial de otra nacionalidad obedezca la orden del oficial alemán...”; “...es de gran importancia que cada oficial de la Waffen SS tenga el sentimiento de ser igual a oficiales de otras nacionalidades...”

El Nacionalsocialismo a través de Himmler también declaraba dentro del contexto de la Teoría Racial Nacionalsocialista: “...después de la unificación, las naciones Romanas (mediterráneas) serán tan capaces de perseverar como las Germanas. Esta familia ampliada de la Raza Blanca tendrá entonces la misión de incluir a las naciones eslavas (alpinas), ya que ellos también son de Raza Blanca.”

Otro ejemplo de este nuevo pensamiento es sintetizado en el caso del Teniente Primero de las Waffen SS, el castellano Rufino Luis García Valdajos, el cual en Febrero de 1945 solicitó a la Oficina Central de Raza y reasentamiento de las SS autorización para contraer matrimonio con una joven alemana de Berlín.

Después de verificar que ni la joven alemana ni el Teniente castellano tenían ancestros judíos, la autorización fue concedida.
Esta situación en la primera época de la Teoría Racial Nacionalsocialista (elección y evaluación de modelos, una época de vaguedad ideológica donde se afirma el nordicismo de Günther), hubiera sido inaceptable.

Cabe señalar que Günther cayó en el descrédito a partir de 1936 y actualmente sus teorías sólo tienen cabida en ambientes Hollyjudenses.


Luego comenzaron a interpretar el mundo (su historia y hechos sociales) bajo el prisma de esta nueva teoría. Pero las colclusiones no se entendieron con la realidad.
Así se pasó a la etapa de evaluación de las contradicciones internas de la Teoría (sobre todo cuando se dieron cuenta que las civilizaciones clásicas fueron creadas por mediterráneos y no por nórdicos).

Una anécdota graciosa fue cuando interpretaron que la grandeza del “Duce” (quien era relativamente bajo, de ojos café, braquicéfalo, trigueño y de cuerpo de barril), es declarado nórdico de pigmento oscuro, e inventan que descendía de un caballero nórdico medieval llamado “Muslin”, quien supuestamente le habría heredado su potencial.

"En fin, después de una primera ola de entusismo (propaganda incluida), los jerarcas Nacionalsocialistas se miraron entre ellos, miraron al pueblo alemán y se preguntaron acerca de esos modelos nórdicos.... Se dieron perfecta cuenta que el 95% de la población alemana, así como casi toda la dirigencia del NSDAP, se calificaban como “bastardos” según las premisas de la teoría de Günther.
Se declaró que esa teoría estaba contribuyendo a generar divisiones o crear distinciones falsas no sólo al interior de Alemania sino que también con otros países."
Comenzó así la tercer etapa, desmontar el tinglado

construido por la teoría de Günther no fue fácil, duró muchos años, aún Himmler quedó influenciado por buenos años, hasta que su pensamiento evolucionó.....
Así, el mismo Hitler declaró en relación a esta nueva postura: “Nosotros no concluimos del tipo físico de un hombre su capacidad, sino de los logros de su raza”.

El nordicismo de Günther estaba siendo rechazado.
Un antropólogo Nacionalsocialista, Weinert, se refirió así a la segunda etapa (la de Günther) en una especie de mea culpa:

“El entusiasmo con que las ideas de Günther se habían aceptado produjo conclusiones precipitadas para las que no había ningún fundamento biológico... La consecuencia era a menudo que un orgullo racial infundado amenazó con separar a los alemanes.”

Hubo muchísimas otras declaraciones en ese sentido, de firme rechazo del racismo nordicista a la Günther, lo cual es ocultado sistemáticamente por el sistema, el cual explota sólo los aspectos negativos de la primera etapa.
Un periódico oficial del sistema NS (Nationalsocialitsche Korrespondanz) declaraba: “Por sus hechos uno puede reconocer la raza de un hombre, no por la longitud de su nariz y el color de sus ojos”.

Concordante con esto a la raza mongoloide le es “devuelto” su rol de creadora de la cultura asiática (recordemos que Günther había “germanizado” incluso a Confucio) y la subraza mediterránea es reconocida como la creadora de las grandes culturas del hombre blanco.
Una cita con la que se puede estar de acuerdo (Eichenauer, teórico racial Nacionalsocialista): “..las razas no se distinguen a través de sus características; porque las mismas características pueden encontrarse en diferentes razas... (se refiere a las europoides). Por ejemplo, un mediterráneo puede ser tan valeroso como un nórdico, un alpino tan musical como un dinárico; un

balto oriental tan hábil como un nórdico... Por otro lado no todos los mediterráneos son valerosos, ni todos los nórdicos. Pero cuando un mediterráneo es valeroso, él es valeroso en una “forma” mediterránea, como un nórdico sería valeroso en una “forma” nórdica”.

Este desarrollo teórico fue de la mayor trascendencia doctrinaria, ya que prescindió de un estandard o arquetipo con el cual medir diferencias raciales.

Walter Gross, miembro del Reichstag, experto en pureza racial y en su momento Jefe de la Oficina Racial del III Reich declaró públicamente:
“Nosotros apreciamos el hecho de que aquellos de otras razas sean diferentes de nosotros... Si esa otra raza es “mejor” o “peor”, no es posible para nosotros juzgarlo (nótese que él está hablando desde un punto de vista ontológico). Esto exigiría que nosotros trascendamos nuestras propias limitaciones raciales durante el veredicto y que asumamos una actitud sobrehumana, incluso divina...”

En 1940 el mismo Gross dice: “Una situación seria se generó por el hecho que otras personas y Estados, debido a las Leyes alemanas de la raza, se sienten atacados y difamados... Por ejemplo todo el mundo en el Lejano Oriente permaneció largo tiempo bajo la impresión de que los alemanes los habían designado como no-arios, y como no-arios, miembros de una canalla inferior; que los alemanes los habían designado como humanidad de segunda clase; y que los alemanes se imaginan ser los únicos portadores de cultura... ¿Qué les podemos decir a aquellos que ven en el racismo alemán una difamación fundamental de los hombres de otras razas? No podemos hacer más que, con paciencia y convicción, repetir que que el racismo alemán no evalúa o desprecia a otros grupos raciales. Sólo reconoce, científicamente, que existen diferencias. Hemos sido perturbados frecuentemente por la indiscreción o peor aún, por la estupidez en nuestra propia tierra cuando, después de haber puesto en claro cuidadosamente a una u otra persona que respetamos y honramos sus cualidades raciales, algún necio (velada referencia a Günther).

Con tales aseveraciones se rechazó y ofendió, no sólo a pueblos extranjeros en partes distintas del mundo, sino incluso a nuestros propios vecimos en Europa, muchas veces incluso amigos de la Alemania Nacionalsocialista unidos a nosotros históricamente y en el destino.”

Así finaliza la tercera etapa de la Teoría Racial Nacionalsocialista
Cuarta etapa: La teoría racial pan-europeista. De la cual su principal impulsor fue el mismo Himmler. Post 1940.

Esta Teoría se encuentra en pleno desarrollo. Ampliándose al mundo entero, donde sea que existan colonias europoides.
DESPUÉS DE LA DERROTA MILITAR EL SISTEMA SÓLO HA EXPLOTADO LOS HECHOS DE LA PRIMERA ETAPA. ABSOLUTAMENTE SUPERADA. OBVIANDO SISTEMÁTICAMENTE EL GRAN DESARROLLO QUE TUVO LA VISIÓN RACIAL DEL NACIONALSOCIALISMO HISTÓRICO.

FECHAS:
1.- Primera etapa. 1930 Adopción plena del modelo del Güntherismo.
Günther publica en Munich "Rassenkunde des Jüdisches Volkes"

2.- Segunda etapa. 1930 -1934 Formalización y ejecución de la teoría de Günther a través de la dictación de políticas y diversas medidas de orden racial. Esto último a partir de la asunción del poder en 1933.
Se acepta sin crítica alguna las tesis de Günther.

3.- Tercera etapa. 1936. El rechazo a las tesis de Günther se hace patente. Existieron momentos de "vuelta atrás". El reemplazo por una visión racial más evolucionada y concordante con la REALIDAD, fue lenta. Coexistieron hasta época avanzada ambas visiones, habiendo jerarcas más o menos influidos con una u otra tendencia.

4.- Cuarta etapa. 1940 y más. Himmler, con una certera visión y en vista de la evidencia antropológica, arqueológica, paleontológica e histórica disponibles hasta esa época, reformula la Teoría. Desarrollándose una idea pan-europeista. Actualmente existe una visión mundial, donde sea que existan colonias de europoides.

20 de abril el cumpleaños de nuestro Fuhrer!

Camaradas, este es un dia muy especila, un dia como hoy pero en 1889 nacio nuestro Fuhrer, la persona que forjaria nuestro ideal de vida, de luca y de identidad este es el ideal ario camaradas, este es el regalo que nos dejo nuestro Fuhrer, nuestra identidad como arios y tenemos que estar dignos de lo que somos y comportarnos como verdaderos NS, es decir, corteces y respetuosos y no tirarnos a la violencia ya que eso es lo que buscan nuestros enemigos ya que al final triunfameros porque siempre lo bueno y verdadero triunfa.