lunes, 23 de mayo de 2011

Imagenes de nuestro Fuhrer

HEIL HITLER

Definicion de raza aria

La raza aria desde el punto de vista NacionalSocialista es la que conforma a todos los habitantes genuinos de Europa, siendo la raza aria una raza homogenea con una enorme variedad de fenotipos que la hacen una raza fuerte y rica genéticamente.

La Economia NacionalSocialista

INTRODUCCION
La presente, es una de las obras editadas por el N.S.D.A.P. (1) en el curso del año 1934, destinadas a explicar, en sus líneas esenciales, la política económica del III Reich durante la primera etapa revolucionaria. Rampa de lanzamiento de la gran Revolución Nacionalsocialista, este proceso habría de culminar con la propiedad comunitaria de los medios de producción, lo cual implicaba, la extirpación definitiva del parasitismo burgués capitalista, y la consecuente desaparición del proletariado como clase económica. De esta manera, el proletario, mero asalariado, subesclavo de la empresa capitalista del régimen burgués, ascendía al rango de productor de la empresa comunitaria del Orden Social Natural (2).
Para aquellos que, por desconocimiento o por mala fe o por ambas cosas a la vez, le niegan al Nacionalsocialismo su esencia y carácter revolucionario, que una revolución no consiste simplemente en un cambio de estructuras ni en un golpe de estado. Se trata, pues, del restablecimiento del Orden Social Natural mediante la restauración del Estado en sus funciones comunitarias.
En conformidad con los principios rectores de la ciencia política, el nacionalsocialismo restauró al Estado en sus funciones específicas al convertirlo en órgano unitario de mando y de síntesis de todas las fuerzas operantes del cuerpo social, y restableció, el Orden Natural, al estructurar orgánicamente a la comunidad, conforme a sus exigencias históricas y funcionales.
En lo económico social, razones de orden táctico, también exigían proceder por etapas. En efecto, Alemania en vías de reconstrucción y ante la amenaza latente de guerra por parte de sus enemigos tradicionales y eventuales, debía mantener no sólo un alto nivel de producción, sino también, la unidad del frente interno, lo cual hubiese sido imposible de lograr, con los conflictos sociales que los cambios radicales producen. Como podemos observar, se trató de evitar los peligros de una revolución brutal en la estructura económica, en tanto las circunstancias políticas no lo permitiesen.
No obstante, el régimen: a) concretó la creación y federación de empresas comunitarias (3) b) eliminó el chantaje (4) capitalista que el patronato ejercía; c) exigió de las corporaciones constituidas por la conjunción de la asociación patronal y del sindicato obrero de una misma rama de la producción el respeto del plan económico comunitario y el mantenimiento de la paz social; d) retuvo en forma de impuestos la plusvalía, hasta entonces acaparada por los capitalistas, y la utiliza con miras al bien común, particularmente en favor de los trabajadores menos favorecidos con relación a los demás estamentos de la población.
Los detentadores del capital pierden su poderío, y ven sus utilidades reducidas al legítimo interés de su dinero; e) los jefes de empresa en lugar de seguir siendo los apoderados de los dueños de los instrumentos de la producción, recuperan su autoridad natural, al mismo tiempo que su papel de productores; f) los trabajadores participan en las decisiones que les incumben y fiscalizan las condiciones de trabajo; g) la plusvalía va a la comunidad y no a los bolsillos del burgués; h) la producción es regulada en función de las necesidades reales del consumo y no del lucro, o sea, de la renta del capital;
A los pocos meses de asumir el poder, la política económica Nacionalsocialista comienza a transformar el panorama sombrío que ofrecía Alemania, sometida por el tratado de Versalles. El número de desocupados se reduce en menos de un año, en un 54% aumenta el índice general de la producción; se eleva notoriamente el nivel de vida; se reducen las importaciones, se desarrolla la industria...
Como podemos observar, la revolución Nacionalsocialista, no fue la "reacción del capitalismo en crisis" sino la causa de la crisis del capitalismo. Esta es la razón por la que los dos tentáculos de éste, el capitalismo liberal individualista, y el capitalismo marxista, dirigidos por la Internacional Aurea, demostrando una vez más sus comunes orígenes, se coaligaron para aniquilar un régimen cuyas estructuras socioeconómicas, no permitían el ejercicio del poder político del dinero. La abolición de la esclavitud del interés, uno de los conceptos medulares de la doctrina Nacionalsocialista, se convierte en el antídoto del veneno judío. La usura, fuente de vida del capitalismo, razón de ser del hebreo, asistía a su propio funeral (5): las estructuras patológicas de la plutocracia, eran arrasadas. La onda expansiva del Nuevo Orden Revolucionario, surgido de la síntesis entre el Nacionalismo y el Socialismo, se propagaba por los pueblos de Europa, en tanto que las demoplutocracias reaccionarias veían peligrar su reinado.
http://milucha.org/attachment.php?attachmentid=94&d=1226948211

¿Por qué somos Nacionalsocialistas? por Joseph Goebbels

¿Por qué somos Nacionalistas? Somos Nacionalistas porque vemos la Nación como la única vía para unir a todas las fuerzas de la Nación y así preservar y mejorar nuestra existencia y las condiciones en las que vivimos. La Nación es la unión orgánica de la gente para proteger su vida.

Ser Nacional es afirmar esta unión con palabras y hechos. Ser Nacional no tiene que ver con una forma de Gobierno o un símbolo. Es una afirmación de hechos, no formas.


Las formas pueden cambiar, su contenido, permanece. Si forma y contenido coinciden, el Nacionalista acepta las dos. Si están en conflicto, el Nacionalista lucha por el contenido, no por la forma. Uno no puede poner el símbolo sobre el contenido.

Si eso ocurre, la batalla está en el campo equivocado y la fuerza del Nacionalista se pierde en el formalismo y entonces el objetivo del Nacionalismo, (la Nación) se pierde. Así es cómo están las cosas hoy en Alemania.

El Nacionalismo se ha transformado en patriotismo burgués y sus defensores luchan contra molinos. Uno dice Alemania y quiere decir monarquía. Otro proclama la Libertad y quiere decir Negro-Blanco-Rojo (los colores de la bandera alemana).

¿Sería nuestra situación diferente si reemplazásemos la República por Monarquía y ondeáramos la bandera Negra, Blanca y Roja? Tendríamos diferente fondo, pero su naturaleza, su contenido, sería el mismo. De hecho, las cosas irían peor, ya que una fachada ocultaría los hechos y disiparía las fuerzas que hoy luchan contra la esclavitud.

El patriotismo burgués es el privilegio de una clase. Es la verdadera razón de su declive. Cuando 30 millones luchan por algo y otros 30 luchan contra esto, la balanza se equilibra y nada ocurre.

Eso es lo que nos pasa. Somos los parias del mundo no porque no tengamos el coraje para resistir sino porque nuestra energía nacional es gastada en una eterna e improductiva riña entre izquierdas y derechas.

Nuestro camino sólo va hacia abajo y hoy uno puede predecir cuándo caeremos en el abismo. El Nacionalismo es más alcanzable que el Internacionalismo. Ve las cosas como son. Sólo alguien que se respeta a sí mismo puede respetar a los demás.

Si yo, como Nacionalista Alemán afirmo a Alemania, ¿Cómo sostener esta opinión con un Nacionalista Francés que afirma a Francia? Sólo cuando estas opiniones entran en conflicto en temas vitales habrá una lucha por el poder político.

El Internacionalismo no puede deshacer esta realidad. En cuanto los hechos parezcan tener alguna validez, la Naturaleza, la Sangre, la Voluntad de vivir y la lucha por la existencia en esta dura tierra probará la falsedad de estas teorías. El pecado del patriotismo burgués fue confundir una forma económica con el ciudadano. Conectó dos cosas que son completamente diferentes. Las formas económicas son variables.

El ciudadano es eterno. Si mezclo lo eterno con lo temporal, lo eterno necesariamente se colapsará cuando lo temporal se colapse. Esta fue la verdadera causa del colapso de la sociedad liberal. Estaba enraizada no en lo eterno sino en lo temporal y cuando lo temporal se colapsó arrastró a lo eterno con él.

Hoy, esto es sólo una excusa para un sistema que solo trae creciente miseria económica. Esta es la única razón por la que el Judaísmo Internacional organiza la batalla de las fuerzas proletarias contra los dos poderes, la Economía y la Nación y los derrota.

Desde este conocimiento, el joven Nacionalismo saca su demanda. La Fe en la Nación es una tarea para cada uno, nunca un grupo o una clase. Lo eterno debe ser distinguido de lo temporal. Un sistema económico podrido no tiene nada que hacer con el Nacionalismo, que es una afirmación de la Patria.

Yo puedo amar a Alemania y odiar al Capitalismo. No sólo puedo, sino que debo. Sólo la aniquilación de un sistema de explotación puede ser el renacimiento de nuestra gente. Somos Nacionalistas porque como alemanes, amamos Alemania.

Porque nosotros queremos a Alemania, queremos preservarla y luchar contra los que quieren destruirla. Si un comunista grita: “¡¡Abajo el Nacionalismo!!”, se refiere al hipócrita patriotismo burgués que ve a la economía como un sistema de esclavitud. Si le aclaramos al hombre de izquierdas que el Nacionalismo y el capitalismo no tienen nada que ver, sino que son como el agua y el fuego, entonces hasta un socialista afirmará la nación que querrá conquistar.

Este es nuestro verdadero trabajo como NS. Fuimos los primeros en reconocer las conexiones y los primeros en empezar la lucha. Porque somos Socialistas hemos sentido la bendición de la Nación, y porque somos Nacionalistas queremos promover la Justicia Social en una nueva Alemania.

Una joven patria nacerá cuando el frente Socialista sea firme. El Socialismo será una realidad cuando la Patria sea libre. Somos Socialistas porque vemos en el Socialismo, que es la unión de todos los ciudadanos, la única oportunidad de mantener nuestra herencia racial, recuperar nuestra libertad política y renovar el Estado Alemán.

El Socialismo es la doctrina de liberación de la clase obrera. Promueve el renacimiento de la 4a clase y su incorporación en el organismo político de nuestra Patria y está destinado a romper la presente esclavitud y recuperar la libertad de Alemania.

El Socialismo, por lo tanto, no es una mera preocupación de la clase oprimida, es una preocupación de todos, liberar a los alemanes de la esclavitud es la meta de nuestra política. El Socialismo recibe su verdadera forma sólo a través de una lucha total hermanada con las energías que luchan por un nuevo Nacionalismo.

Sin Nacionalismo no hay nada, es un fantasma, una mera teoría, un castillo en el aire, un libro. ¡¡Con él lo es todo, el futuro, la libertad, la Patria!! El pecado del pensamiento liberal fue pasar por alto la fuerza constructora del Socialismo Nacional, dejando las energías ir en direcciones antinacionales.

El pecado del Marxismo fue degradar al Socialismo a una mera cuestión de sueldo y estómago, poniéndolo en conflicto con el Estado y su existencia nacional. El entendimiento de estos factores nos lleva a un nuevo sentido de Socialismo, cuya naturaleza es Nacionalista, constructiva y liberadora.

El burgués trata de dejar la etapa histórica. En su lugar vendrá una clase de trabajadores productivos, la clase obrera, que ha estado oprimida hasta ahora. Está empezando a cerrar su misión política. Está envuelta en una dura y agria lucha por el poder político porque busca ser parte del organismo nacional.

La batalla empieza en el reino económico y acabará en el político. No es una mera cuestión de sueldos, no es sólo una cuestión de horas trabajadas en un día, es una lucha por incorporar una poderosa y responsable clase en el Estado, quizás de hacerla dominante en el futuro de la Patria. La burguesía no quiere reconocer el poder de la clase obrera. El Marxismo la ha metido en una camisa de fuerza que la arruinará.

Mientras la clase obrera se desintegra gradualmente en el frente Marxista, desangrándose, la Burguesía y el Marxismo han aceptado las líneas generales de capitalismo y ven como su tarea protegerlo y defenderlo en sus varias vías, a veces ocultas.

Somos Socialistas porque vemos la cuestión social como un asunto de necesidad y justicia para la existencia de un Estado para nuestro pueblo, no como una cuestión de pena barata o sentimentalidad insultante. El trabajador tiene derecho a un nivel de vida que corresponda a lo que produzca. No tenemos intención de mendigar por este derecho.

Incorporarlo en el organismo estatal no es sólo una cuestión crítica para él, sino para toda la Nación. La cuestión es más larga que la jornada de 8 horas. Es una cuestión para que se forme una nueva conciencia de nuevo Estado que incluya a todo trabajador productivo.

El Socialismo es posible solamente en un Estado que está unido interiormente y sea libre internacionalmente. La burguesía y el marxismo son responsables de fallar en la persecución de estas metas, unión interior y libertad internacional.

No importa cómo se presenten social y nacionalmente estas dos fuerzas, son enemigos declarados del Estado Socialista y Nacional. Debemos, por lo tanto, destrozar a los dos grupos políticamente. Las líneas del socialismo alemán son nítidas y nuestro camino, claro.

¡Estamos en contra de la burguesía política y a favor del genuino Nacionalismo!, ¡Estamos en contra del Marxismo pero a favor del verdadero Socialismo!, ¡Estamos luchando por el primer Estado Nacional Alemán de naturaleza Socialista!, ¡Estamos luchando por el Partido Nacionalsocialista de los trabajadores Alemanes!

El trabajo no es la maldición de la Humanidad, sino su bendición. Un hombre se transforma en hombre a través del trabajo. Lo eleva, lo hace grande, y lo pone por encima de las demás criaturas. El trabajo es creativo, productivo y creador de culturas. Sin trabajo no hay comida, sin comida no hay vida.

La idea de que cuanto más te ensucies las manos, más degradante es el trabajo es una idea judía, no Alemana. Como en cualquier otra área, el alemán pregunta cómo antes que el qué. Es más una cuestión de cómo hacer bien el trabajo que Dios me ha dado que una cuestión de posición.

Nos llamamos a nosotros mismos un partido de trabajadores porque queremos rescatar la palabra trabajo de su definición actual para darle su significado original. Cualquiera que cree algo de valor es un creador, esto es, un trabajador. Rechazamos distinguir tipos de trabajo. El trabajo es la única manera de sobrevivir, no un camino para mayores bendiciones, no un placer, no algo por lo que estar orgulloso, satisfecho. Somos un partido de trabajadores porque vemos que se aproxima la batalla entre finanza y trabajo, el principio del final de la estructura del siglo XX.

Estamos de lado del trabajo y contra las finanzas. El dinero es la vara de que mide el liberalismo, el trabajo y el talento del estado Socialista. El Liberal pregunta: ¿Qué eres?, el Socialista pregunta: ¿Quién eres? No queremos hacer a todas las personas idénticas, tampoco queremos niveles sociales, alto y bajo, por encima y por debajo.


La Aristocracia del Estado que vendrá no estará determinada por las posesiones o por el dinero, sólo por la cualidad de los logros de cada uno. Se gana el mérito a través del servicio. El Hombre se distingue por el resultado de su trabajo. El valor del trabajo bajo el Socialismo será determinado por el servicio que preste al Estado, a la Comunidad. El trabajo es valor creativo. El soldado es un trabajador cuando empuña la espada para proteger la economía nacional.

El hombre de Estado es también un trabajador cuando da a la Nación una forma y una voluntad que la ayude a producir lo que necesite para la vida y la libertad. Una frente arrugada es mayor símbolo de trabajo que un puño poderoso.

Nos llamamos un partido de los trabajadores porque queremos liberar al trabajo de las cadenas del capitalismo y el marxismo. Luchamos por el futuro de Alemania y sabemos del odio que viene de la burguesía liberal. Sabemos que triunfaremos en nuestra lucha por traer mayores bendiciones.

Dios da el territorio de la Nación para cosechar trigo. La semilla se convierte en trigo y el trigo en pan. El medio para que esto ocurra es el trabajo. El que desprecie el trabajo pero acepte sus beneficios es un hipócrita.

Este es el profundo significado de nuestro Movimiento: da a las cosas su significado original, sabiendo que hoy estos conceptos se pueden hundir en el fango. Por eso, nosotros los Nacional Socialistas nos denominamos como un partido de los trabajadores. Cuando nuestras banderas ondean detrás de nosotros, cantamos:

“¡Somos el ejército de la Svástica, elevad las banderas rojas! ¡Queremos limpiar el camino de la libertad para el trabajo Alemán!” Nos oponemos a los judíos porque defendemos la libertad de los alemanes.

El judío es la causa y el beneficiario de nuestra esclavitud, ha utilizado la miseria social de las grandes masas para hundirlas en una miserable división entre derechas e izquierdas, han dividido Alemania en dos mitades escondiendo la verdadera razón de la derrota de la gran guerra y falsificando la naturaleza de la Revolución. El judío no está interesado en solucionar el problema alemán. No puede tener ese interés. El judío depende de que éste permanezca sin resolver.
Si el pueblo Alemán formara una comunidad unida y reconquistara su libertad, no habría nunca más lugar para el judío. Su mano es más fuerte cuanto más esclava sea la gente, nacional e internacionalmente, pero se debilita cuando esta gente es libre, trabajadora e independiente.

El judío causa nuestros problemas y vive de ellos. Por eso nos oponemos al judío como Nacionalistas y como Socialistas. Él ha arruinado nuestra Raza, corrompido nuestra moral, hundido nuestras costumbres y roto nuestra fuerza. Le debemos a él lo que somos hoy, los parias del mundo. Cuando olvidemos nuestra naturaleza germana, él triunfará sobre nosotros y nuestro futuro.


El judío es el demonio de la descomposición. Donde encuentra miseria y degeneración, comienza su trabajo como carnicero de las naciones. Se esconde detrás de una máscara y se presenta como amigo de sus víctimas, sólo cuando es muy tarde sus víctimas se dan cuenta de quién les ha partido el cuello.

El judío no es creativo. No produce nada, sólo comercia con productos. Con ropa, cuadros, joyas, trigo, personas y estados. Cuando ataca a un Estado es un revolucionario. Tan pronto como obtiene el poder, ruega y pide orden y calma para poder devorar su conquista en paz. ¿Qué tiene que ver Antisemitismo con Socialismo? Haré la pregunta de otra forma... ¿Qué tiene que ver el judío con el Socialismo? Socialismo es trabajo. ¿Cuándo vio alguien al judío trabajar sin rapiñar, robar o vivir del sudor de otros?

Como Socialista somos oponentes del judío, porque vemos al judío como la encarnación del capitalismo y la miseria de los bienes de la nación. ¿Qué tiene que ver el Antisemitismo con el Nacionalismo? Haré la pregunta de otra forma... ¿Qué tiene que ver el judío con el Nacionalismo? El Nacionalismo tiene que ver con la Sangre y la Raza. El judío es el destructor de la pureza de la Raza. Como Nacionalistas nos oponemos al judío porque vemos al judío como el enemigo de nuestro Honor y la Libertad Nacional.

Pero el judío, después de todo, es un humano. Ciertamente, nadie lo duda. Sólo dudamos de que sea un humano decente. Vive bajo otras leyes distintas a las nuestras. El hecho de que sea un humano no es razón suficiente para dejar que nos esclavize. Él será un humano, ¿pero qué clase de humano?, si alguien golpea a tu madre, ¿Qué dirás?:

¿¡Gracias, después de todo es usted un humano!? Ésa persona no es humana, ¡es un monstruo! Cosas peores le ha hecho el judío a nuestra madre Alemania y lo sigue haciendo hoy en día. También hay judíos blancos. Es verdad, están escondidos entre nosotros y se cree que son alemanes, éstos actúan de forma inmoral contra sus camaradas de Sangre y Raza. ¿Pero por qué los llamamos judíos blancos?

Usas el término de manera despreciable y para describir algo inferior. ¿Por qué nos preguntas que por qué nos oponemos al judío sin saber si tú eres uno de ellos? El Antisemitismo no es cristiano. Ser cristiano significa amar a su prójimo como a sí mismo. Mi prójimo es mi hermano de Raza y Sangre. Si yo le amo, tengo que odiar a sus enemigos y él piensa que los alemanes deberían despreciar a los judíos. Una cosa requiere la otra. Cristo mismo vio que el amor no es algo que funcionara siempre.

Cuando vio a los mercaderes en el templo, él no dijo: “Hijos, amáos los unos a los otros”, él los echó. Nos oponemos al judío porque amamos al pueblo alemán. El judío es nuestra gran desgracia. No es verdad que desayunemos judíos. Lo que es verdad es que lenta pero progresivamente, el judío nos roba todo lo que tenemos. Las cosas serían diferentes si nos comportásemos como alemanes.

Nosotros no entramos en el Parlamento para usar métodos parlamentarios. Sabemos que el destino de las personas está determinado por las personalidades, nunca por mayorías parlamentarias. La esencia de la Democracia Parlamentaria es la mayoría, la cual destruye la responsabilidad personal y glorifica a las masas. Una docena de pícaros y ladrones se mueve tras la escena.

La Aristocracia depende del talento, la regla del más válido y la subordinación de los menos aptos a la voluntad del liderazgo. Lo que demandamos es nuevo, decisivo, radical y revolucionario en el más estricto sentido de la palabra. No tiene que ver con disturbios y barricadas. Las Revoluciones son actos espirituales. Aparecen primero en la gente, después en la política y la economía.

La nueva gente forma nuevas estructuras. La primera transformación es espiritual, que cambiará la forma que tienen las cosas ahora. El acto revolucionario es visible en nosotros. El resultado será una nueva persona: el Nacional Socialista. Consecuente con su actitud espiritual, el Nacionalsocialista hace demandas inflexibles en el campo de la política. Para el

Nacionalsocialista no hay si... o cuando..., sólo hay o todo o nada. El Nacionalsocialista pide: El retorno del Honor alemán. Sin Honor, uno no tiene derecho a vivir. La Nación que empeña su honor, ha empeñado su pan. El Honor es el fundador de cualquier comunidad. La pérdida de nuestro Honor es la verdadera causa de la pérdida de nuestra Libertad. En lugar de una colonia esclava, queremos un Estado Nacional Germano restaurado.

Para nosotros el Estado no es un fin en sí mismo, sino una manera de conseguir otro fin. El verdadero fin es la Raza, la suma de las fuerzas creativas de la gente. La estructura que hoy se llama República Alemana no es una forma de mantener nuestra herencia Racial. Se ha convertido en un fin en sí mismo sin conexión con la gente y sus necesidades.

Queremos trabajo y pan para todo camarada productivo. La paga debería concordar con el talento. Esto significa, ¡más sueldo para los trabajadores alemanes! Esto parará la lucha en la que estamos sumidos. Primero, proveyendo comida y alojamiento a la gente, para después pagar indemnizaciones. Ningún demócrata, ningún Republicano, tiene el derecho de quejarse por este reclamo, porque fue uno de los estandartes de la Alemania de Noviembre (la República de Weimar comenzó en el Noviembre de 191.

Sólo queremos convertir el eslogan en realidad. ¡Proveer lo esencial es un deber! Primero debemos saber las necesidades críticas de la gente y después ya haremos productos de lujo. ¡Proveer trabajo a los que quieren trabajar!,

¡Darles tierras a los granjeros! La política exterior alemana que vende lo que tenemos a precios bajísimos debe ser transformada y se debe enfocar radicalmente el la necesidad alemana de espacio. ¡Paz entre los trabajadores! Cada uno debe hacer su tarea por el bien de la comunidad.

El Estado tiene la responsabilidad dep proteger al individuo, garantizándole el fruto de su trabajo. ¡Una guerra contra la corrupción! ¡Una guerra contra la explotación, libertad para los trabajadores! Queremos la eliminación de la influencia capitalista en la política Nacional. ¡Una solución para la cuestió judía! Queremos la expulsión sistemática de los elementos raciales extranjeros en cada área de la vida pública. Debe haber una separación sanitaria entre alemanes y no-alemanes sólo en el aspecto racial, no en el aspecto nacional o en las creencias religiosas.

Queremos el retorno de la Lealtad y la Fe en la vida económica. La inversión del proceso de injusticia que ha robado a millones de alemanes sus posesiones. Los alemanes siempre tendrán preferencias antes que los extranjeros y judíos. ¡Una batalla contra el veneno de la cultura internacionalista judía! El fortalecimiento de las fuerzas alemanas y sus costumbres.

La eliminación de los principios semíticos corruptos y la degeneración Racial. ¡La pena de muerte para los aprovechados y usureros! Un programa firme puesto en práctica por hombres que quieran implantarlo con pasión.
Sin eslógans, solo energía vital.

¡Eso es lo que demandamos!

SIEG HEIL.

La mujer aria

Al parecer en la sociedad celta, ciertas hechiceras o druidesas, conocedoras además del buen manejo de las armas, eran las que enseñaban a los jóvenes. Según textos de la tradición, fueron dos hechiceras las que adoctrinaron a Cuchulaín. Sus nombres son significativos Scatach (la Temible) y Uatach (la Terrible).

Estas hechiceras no solo enseñan las artes del combate físico, sino de la acción mágica, incluso les ofrecen "la amistad de sus muslos" lo que se entiende como una cumplida educación sexual. Semejantes elementos femeninos fueron convertidos en brujas malditas cuando se produjo la cristianización. A pesar de todo, gracias a las técnicas que las hechiceras prodigaron a Cuchulaín, éste se convirtió en un héroe casi invencible.

Como podemos comprobar, estás mujeres eran respetadas y según crónicas romanas se las emparentaba con la casta de los emperadores, la clase social más alta. Se sabe que existían colegios druídicos para mujeres y que su formación era integral.


La mujer Aria, Blanca y descendiente de la tradición Europea es una mujer hábil, formada en las artes, en la pedagogía, conocedora de su historia que transmite a su hijo, conocedora de la lengua que enseña a su prole, a través de la palabra de la madre se transmite la tradición de un pueblo, con cuentos y leyendas.

La mujer Aria de nuestra tradición conoce las primeras necesidades para la cura de pequeñas enfermedades, conoce las plantas medicinales y los remedios inmediatos para aliviar los males de su familia. La mujer Aria es una mujer formada, con una amplia cultura, y siempre con el deseo de superarse y aprender por medio de la lectura y la actividad intelectual y artística.


La mujer Aria sabe administrar los bienes de su casa. Y sabe llevar una casa adelante en todos sus órdenes, limpieza, alimentación, educación, orden, y administración. Y no es tarea fácil llevar una casa, y no solo hoy en día la mujer trabaja fuera del hogar, siempre lo ha hecho, desde la antigüedad como decíamos al principio, las mujeres se formaban por otras mujeres que ejercían de maestras, de curanderas, de instructoras, trabajaban en el campo y atendían las necesidades del hogar. No es ninguna hazaña especial que ahora las mujeres trabajen fuera de casa.


Conocedora de la nutrición, alimenta a su familia sabiendo y conociendo cuáles son sus necesidades en el crecimiento y de acuerdo a su gasto de energía.

La mujer Aria, es sabia, inteligente y responsable y siempre en afán de superación en favor de su más cercana comunidad, su familia, primera célula de la Raza Blanca.

Conoce las normas de educación y convivencia para no educar a sus hijos como salvajes, y conoce las leyes y la vida natural que transmite a su prole como orden y ejemplo e ideal de vida a seguir.

La mujer Blanca no se deja manipular ni influenciar por modas sino que su sabiduría le permite discernir lo que es bueno para ella, para su familia y para su Raza, esa es la verdadera sabiduría de una mujer Blanca formada en su tradición y conocedora de su historia. Gracias a la sabiduría de la mujer nuestra Raza crece y se expande, con su trabajo y su biología, como dadora de vida y educadora de grandes hombres y mujeres ejemplos de hombres Blancos.

HH!!

Nacionalsocialistas, ¿antijudíos?

Cuando alguien se define como Nacionalsocialista lo primero que se le dice es el por qué de ser "antijudio" (o antisemita, aunque esta última palabra es un error clarísimo etimológico).

Es curioso, pero un tema que en absoluto es el centro de la cosmovisión ni de la forma de ver el mundo de los Nacionalsocialistas, se convierte es el centro de todas las leyes represivas y de todas las discusiones.
Realmente el Nacionalsocialismo no tiene por qué ser antijudio, no debe serlo, e incluso podría haber un franco entendimiento entre un pueblo tan racista y cuidadoso de su tradición y cultura como el judío con nuestra ideología.
Para colmo el primer plan real de crear un "Estado de Israel" nace sin duda en el Nacionalsocialismo, al proponer Adolf Hitler junto a dirigentes sionistas la formación de una "patria judía" que asumiera la población judía europea, propuesta que contaba con la simpatía de muchos judíos y desde luego del Nacionalsocialismo.

La realización de este proyecto conjunto, dirigido por elementos sionistas nacionalistas, hubiera significado la paz y el entendimiento entre judíos y arios, y el Nacionalsocialismo nunca hubiera tenido ese "estigma" de antijudío que se le quiere ahora colgar, para así poder prohibirlo en base a leyes antiracistas y antidiscriminatorias.

Pero el pueblo judío siempre ha estado bajo dos tendencias opuestas: Los sionistas nacionales y los "sionistas internacionalistas". El problema ha sido el triunfo total de la mentalidad sionista financiera e intervencionista, infiltrada, mundialista y "progresista", sobre los elementos "ultranacionales y religiosos" del pueblo judío.
Si con los segundos se puede llegar a un acuerdo lógico y amistoso, los poderes del grupo sionista financiero y mundialista son intratables y forman el eje del Enemigo del Mundo, forman el Arquetipo absolutamente contrario a nuestra concepción del Mundo.
Bajo la dirección visible de las organizaciones sionistas "mundialistas y usurarias" era inevitable el choque.
Actualmente los sionistas tiránicos, son quienes apuestan por "dominar el mundo" y que efectuan una política claramente hostil al pueblo ario.


No somos antijudíos, es más, queremos liberar al pueblo judío del papel arquetípico impuesto por esa minoría.

Pero hay algo aún peor, en estos momento una serie de organizaciones que se autodenominan "judías", y que pretenden representar al "pueblo judío", a todos sus miembros, y así se los considera por parte de los gobiernos occidentales, llevan sistemáticamente una política de agresión al mundo entero, creando así unas condiciones de odio y de represión que no pueden acabar bien a largo plazo.

Israel como Estado se basa en la tortura y la brutalidad. Es el único estado que pese a haber legalizado de forma oficial la tortura recibe los parabienes de la "democracia".

El Tribunal Superior de Israel ha dictado el 5 de Marzo de 1998 que el Estado puede mantener en prisión indefinidamente a ciudadanos libaneses inocentes, no acusados de nada, para "usarlos como rehenes ante secuestros futuros posibles de ciudadanos israelitas", o sea un secuestro legal.

El tribunal reconoció que los ciudadanos que están detenidos por ese motivo no han cometido delito alguno, y el juez Barak declaró "el perjuicio a los derechos humanos básicos es obligatorio en esta situación".
Israel está generando con esta dirección brutal y tiránica un odio inmenso en cientos de millones de musulmanes, luego,


cuando dentro de 100 o 500 años el paraguas nuclear y militar Estados Unidos no le proteja, habrá un genocidio contra los judíos de Israel, y en ese momento "protestarán por la persecución secular que sufren"… Ahora es el momento de evitarlo, no entonces de protestar una vez más.
Los judíos deben sublevarse contra esa dirección usuraria y mundialista que los domina, pues sino serán confundidos con ellos y el odio se convertirá en un odio a todo el pueblo judío, lo que es injusto.

Por otra parte una serie de organización y clubs sionistas mantienen una política constante de agresión a la identidad y cultura aria. Grupos llamados "Asociaciones Judías" dirigen permanentemente actividades contra todo aquello que es "nacionalista" y que defiende la identidad europea, su cultura y su historia.
Atacan, denuncian y prohiben a todo grupo nacionalista europeo o americano, incluso moderados. Este ataque y agresión permanente ha hecho que incluso los grupos nacionalistas más moderados se hayan vuelto contra estas organizaciones autollamadas "judías", de forma que se crea un ambiente de "antijudaismo" en las fuerzas de alternativa nacional europea.
En el momento en que una Asociación judía española efectua declaraciones, denuncias y agresiones contra un partido o


asociacion legal por el mero hecho de ser nacionalista, en ese momento está creando la justificación del antijudaísmo entre el nacionalismo europeo.

De la misma forma que el anticatalanismo centralista ha sido el que ha fomentado por reacción el catalanismo radical, a base de que siempre los grupos "españolistas" han atacado y se han opuesto a cualquier idea de uso del catalán y respeto a la identidad catalana, de esa misma forma la continua y constante

acción de organizaciones "judías" contra el nacionalismo europeo ha generado la posición contraria al judaísmo en estos grupos. ¿Quién es el agresor?, ¿los nacionalistas o esa minoría sionista apoyada por el silencio del judaísmo y que asume su representación?.
Mientras ninguna voz del propio judaísmo se haga oir para denunciar las maniobras usurarias de esa minoría, mientras no tengan el valor de decir que si han sido perseguidos en todos sitios no es sólo por manías y curas fanáticos, sino por una acción nefasta de esa minoría que siempre ha conducido por mal camino al pueblo judío, ya desde los fariseos y saduceos hasta los Bnai, los Wiesenthal, Rothchild y masones actuales.

Los Nacionalsocialistas no podemos por nuestra propia ideología combatir a ninguna raza o pueblo, puesto que lo que propugnamos es el respeto a la Identidad y el deseo de la variedad. Lo que combatimos es la acción política contra nuestra identidad y pueblo por parte de una minoría sionista


apoyada por el silencio inexperto o ingenuo del pueblo judío. Pero sabemos que hay excepciones, y que muchos judíos saben esto y no lo comparten. Ser judío no es ser pro sionista.

No estamos contra el Pueblo judío. Ahora les toca a los judíos demostrar que no están contra el pueblo Ario.