Al parecer en la sociedad celta, ciertas hechiceras o druidesas, conocedoras además del buen manejo de las armas, eran las que enseñaban a los jóvenes. Según textos de la tradición, fueron dos hechiceras las que adoctrinaron a Cuchulaín. Sus nombres son significativos Scatach (la Temible) y Uatach (la Terrible).

Estas hechiceras no solo enseñan las artes del combate físico, sino de la acción mágica, incluso les ofrecen "la amistad de sus muslos" lo que se entiende como una cumplida educación sexual. Semejantes elementos femeninos fueron convertidos en brujas malditas cuando se produjo la cristianización. A pesar de todo, gracias a las técnicas que las hechiceras prodigaron a Cuchulaín, éste se convirtió en un héroe casi invencible.

Como podemos comprobar, estás mujeres eran respetadas y según crónicas romanas se las emparentaba con la casta de los emperadores, la clase social más alta. Se sabe que existían colegios druídicos para mujeres y que su formación era integral.


La mujer Aria, Blanca y descendiente de la tradición Europea es una mujer hábil, formada en las artes, en la pedagogía, conocedora de su historia que transmite a su hijo, conocedora de la lengua que enseña a su prole, a través de la palabra de la madre se transmite la tradición de un pueblo, con cuentos y leyendas.

La mujer Aria de nuestra tradición conoce las primeras necesidades para la cura de pequeñas enfermedades, conoce las plantas medicinales y los remedios inmediatos para aliviar los males de su familia. La mujer Aria es una mujer formada, con una amplia cultura, y siempre con el deseo de superarse y aprender por medio de la lectura y la actividad intelectual y artística.


La mujer Aria sabe administrar los bienes de su casa. Y sabe llevar una casa adelante en todos sus órdenes, limpieza, alimentación, educación, orden, y administración. Y no es tarea fácil llevar una casa, y no solo hoy en día la mujer trabaja fuera del hogar, siempre lo ha hecho, desde la antigüedad como decíamos al principio, las mujeres se formaban por otras mujeres que ejercían de maestras, de curanderas, de instructoras, trabajaban en el campo y atendían las necesidades del hogar. No es ninguna hazaña especial que ahora las mujeres trabajen fuera de casa.


Conocedora de la nutrición, alimenta a su familia sabiendo y conociendo cuáles son sus necesidades en el crecimiento y de acuerdo a su gasto de energía.

La mujer Aria, es sabia, inteligente y responsable y siempre en afán de superación en favor de su más cercana comunidad, su familia, primera célula de la Raza Blanca.

Conoce las normas de educación y convivencia para no educar a sus hijos como salvajes, y conoce las leyes y la vida natural que transmite a su prole como orden y ejemplo e ideal de vida a seguir.

La mujer Blanca no se deja manipular ni influenciar por modas sino que su sabiduría le permite discernir lo que es bueno para ella, para su familia y para su Raza, esa es la verdadera sabiduría de una mujer Blanca formada en su tradición y conocedora de su historia. Gracias a la sabiduría de la mujer nuestra Raza crece y se expande, con su trabajo y su biología, como dadora de vida y educadora de grandes hombres y mujeres ejemplos de hombres Blancos.

HH!!